CAFE DE LOS ANGELITOS

 

 

 

El Café de los Angelitos, en Rivadavia y Rincón, tuvo una larga historia vincularla con el tango y con sus personajes. En 1890, Batista Fazio inauguró en esa esquina un local con el nombre de bar Rivadavia. Era un galpón, con piso de tierra, que tenía billares. Allí actuaron los payadores Gabino Ezeiza y José Betinotti. Era frecuentado por un público heterogéneo en el que abundaban los malandras.

En 1919 lo compró el comerciante gallego Angel Salgueiro, que lo remodeló y decoró con angelitos de yeso, de los que tal vez tomó su nuevo nombre. Así, abrió sus puertas en 1920.

Ubicado a 100 metros del Mercado Spinetto, con su característica ochava rosada, el Café de los Angelitos fue por décadas auténtico refugio de los tangueros de Buenos Aires.

Cerró en diciembre de 1966. En sus mesas despuntaron su nostalgia Aníbal Troilo y Julio De Caro, que sugirió convertirlo en un museo. Finalmente, fue reemplazado por una Munich.

El Café de los Angelitos se llevó consigo un recuerdo de canto y música de Buenos Aires, una música que a veces se refugiaba en su terraza poblada de guirnaldas y de íntimas glorietas.

Su nombre fue inmortalizado por un tango, no podía ser de otra forma, de Cátulo Castillo, titulado Café de los Angelitos. Sus versos dicen: "Yo te evoco, perdido en la vida,/ y enredado en los hilos del humo,/ frente a un grato recuerdo que fumo/ y a esta negra porción de café", agregando luego: "¡Café de los Angelitos!/ ¡bar de Gabino y Cazón/ Yo te alegré, con mis gritos/ en los tiempos de Carlitos/ por Rivadavia y Rincón".


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En el 2000, se derrumbo definitivamente, una noche de tormenta y mucha lluvia, sus techos, con los desagües pluviales tapados, no soportaron el peso del agua acumulada y se vino abajo definitivamente. Esa noche una muy importante parte de la historia del tango en Buenos Aires, desaparecía convertida en escombros, y quizás mas que nunca, fue por ultima vez "Café de los Angelitos", bajo su techo antes del derrumbe, dormían 4 pordioseros de la calle, ninguno sufrió herida alguna...!!!. "Los angelitos" que vigilaban, mas los espíritu de muchos que vagan entre sus paredes, produjeron el milagro. Esa misma noche fui a ver el final, mi casa en Buenos Aires esta a 150 metros del lugar.

En enero del 2002, en el terreno baldío, se comenzó a trabajar en la construcción de un edificio, todavía no sabemos si aparecerá nuevamente un café "De Los Angelitos" , desde ya...!! que jamás volveremos a ver el autentico café, quizás alguien en esta ciudad empeñada en la destrucción de la memoria, nos regale un museo, donde se pueda atesorar y mostrar todo lo que paso en esa mítica esquina de Rivadavia y Rincón, por que en el interior del café estaban atesorados todos los recuerdos desde su inauguración. Llevaba tiempo cerrado el café, pero en su vereda que da a Rivadavia, todos los jueves se bailaba tango, lo organizaba una asociación que luchaba para que el café no desapareciera, esto fue antes de su derrumbe.

Miguel Angel Diel
 

 

CAFE DE LOS ANGELITOS HOY EN DIA, TOTALMENTE RENOVADO

 

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