EL GAUCHO

 

El gaucho aparece en el curso del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX fue un habitante semi-nómada, con autonomía personal considerable, es la raíz más profunda enterrada en el campo argentino.

 

Existen varias teorías sobre el origen del vocablo GAUCHO, entre otras hipótesis, que puede haber derivado del quechua "huachu" (huérfano, vagabundo), del gentilicio guanches o guanchos de los canarios llevados en 1724 para refundar Montevideo, o del árabe "chaucho" (un látigo utilizado en el arado de animales)

 

GAUCHOS AÑO 1887

 

FACÓN, RASTRA Y REBENQUE

 

CHIRIPA, RASTRA Y BOLEADORAS

 

CHIRIPA

Según Fernando Assunçao, el origen del chiripa o chiripá, se remonta al que usaban los indios catequizados, que los curas impusieron para evitar la desnudez de estas tribus, en especial los guaraníes. Esta cómoda prenda le permitía realizar cualquier tipo de faena y los abrigaba a la vez.

En lengua misionero-guaraní, chiripa significa cosa de poca monta o valor, casual, de la menor importancia.

Una de las primeras referencias a esta prenda de vestir en el gaucho, la citaAssunçao de un documento extraído del Archivo General de la Nación, de BsAs en el cual en un proceso de 1798, un testigo al que los malevos de la campaña desnudaron al asaltar una pulpería, dice: "al verlo sólo en calzoncillos, otro le dio un chiripá o medio poncho para que se cubriese".

En el último tercio del siglo XVIII tomó sus dos formas definitivas: como una simple falda sujeta a la cintura, que da vuelta y media al cuerpo (simple por detrás y doble por delante) cayendo hasta la media pierna, y también, en la otra forma, es decir, la más apta para la equitación: un rectángulo pasado entre las piernas y sujetas sus cuatro puntas a la cintura, al modo de un pañal o bragas.

 

 

CHIRIPA, PONCHO, PAÑUELO AL CUELLO Y CHAMBERGO

 

GAUCHO CON VESTIMENTA TIPICA 1840

GAUCHO 1860

 

GAUCHO PAYADOR DELANTE DEL RANCHO DE BARRO 1830

 

GAUCHOS 1860 (FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN)

 

Una de las grandes obras literarias, que narra en verso sobre la reivindicación de los gauchos, es sin lugar a dudas EL MARTIN FIERRO, nacido de la brillante pluma de JOSÉ HERNÁNDEZ en 1872. Esta considerado el libro nacional de la Argentina.

Aquí me pongo a cantar,
al compás de la vigüela
que al hombre que lo desvela
una pena estrordinaria,
como la ave solitaria
con el cantar se consuela.

Narra el carácter independiente, heroico y sacrificado del gaucho. El poema es, en parte, una protesta en contra de la política del presidente argentino Domingo Faustino Sarmiento de reclutar forzosamente a los gauchos para ir a la frontera contra el indio.

Él anda siempre juyendo,
siempre pobre y perseguido,
no tiene cueva ni nido,
como si juera maldito,
porque el ser gaucho... barajo!
el ser gaucho es un delito.


el ser gaucho es un delito.Martín Fierro. Es el prototipo del gaucho. Se presenta como cantor, hombre independiente, pacífico, valiente, conocedor del campo y sus actividades y ante todo libre

 

 

Don Segundo Sobra novela escrita por Ricardo Güiraldes en 1926, al contrario del Martin Fierro que reinvendica al gaucho, habla sobre las costumbres de los gauchos

Esta novela, publicada en San Antonio De Areco en 1926, representa la más destacada tentativa de su autor en el propósito de renovación de la literatura gauchesca, y constituye, al mismo tiempo, una de las más prominentes muestras de la novela nacional del siglo XX.

El principal personaje fue tomado por el autor de un paisano real, de nombre Segundo Ramírez. La descripción que hace de Don Segundo: "El pecho era vasto, las coyunturas huesudas como las de un potro, los pies cortos con un empeine a lo galleta, las manos gruesas y cuerudas como cascarón de peludo. Su tez aindiada, sus ojos ligeramente levantados hacia las sienes y pequeños. Para conversar mejor habíase echado atrás el chambergo de ala escasa, descubriendo un flequillo cortado como crin a la altura de las cejas".

 

En la literatura gauchesca no debemos olvidarnos de Bartolomé Hidalgo, es considerado el "primer poeta gaucho", sus Diálogos patrióticos (1822) inician la literatura gauchesca; Estanislao del Campo, en El Fausto Criollo (1866), Hilario Ascasubi, en su obra referida a Santos Vega (1870).

 

GAUCHOS GUITARRENADO JUNTO A LA CARRETA FINES SIGLO XIX

 

GAUCHO CON CHIRIPA, RASTRA Y CHAMBERGO PRINCIPIOS SIGLO XIX

 

 

LA RASTRA

La rastra, o abotonadura especial del tirador, tiene su origen en los botones gauchescos. En efecto, el cierre de dos o cuatro patacones o chapones, pronto se fue haciendo más complicado, se alargaron las cadenas que los unían, se agregaron a éstas, nuevas monedas o botones hasta formar rastras, que pendían sobre el abdomen del usuario; muchas veces a falta o supliendo a las monedas, simplemente se le colgaban cadenillas con bolitas de plata o pequeñas borlas de hilo plateado, que justificaban ampliamente su nombre de "rastra".

Se las dotó de una pieza, chapa o florón central, de variadas formas, con relieves de diversos motivos, etc.

 

 

EL ASADO

 

Asado en Mataderos, Ciudad de Buenos Aires

 

Con permiso via a dentrar
Aunque no soy convidao,
Pero en mi pago, un asao
No es de naides y es de todos.
Yo via cantar a mi modo
Después que haiga churrasquiao

 

(“Coplas del payador perseguido”, Atahualpa Yupanqui).

 

 

EL FOGON

 

 EL FOGON, LUGAR PARA COCINAR, TOMAR MATE Y CHARLAR ENTRE  LOS GAUCHOS

 

EL MATE

 

GAUCHO TOMANDO MATE

 

EL MATE, SÍMBOLO DE UNIÓN E INTEGRACIÓN ENTRE LOS GAUCHOS

 

MATEANDO EN EL RANCHO, ALPARGATAS, PAVA, MATE, CHAMBERGO Y PAÑUELO AL CUELLO

 

 

LA CHINA Y EL GAUCHO

 

    CHINA Y GAUCHO COQUETEANDO  FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN)

 

"EL DEL ESTRIBO" LA CHINA DÁNDOLE EL ULTIMO MATE AL GAUCHO ANTES DE IR AL TRABAJO

 

 

LOS BAILES

 

BAILE Y GUITARREADA GAUCHA - SIGLO XIX (FOTO ARCHIVO GENERAL

DE LA NACIÓN)

 

LA DOMA

 

 

Doma fines siglo XVIIII

 

JAVIER REPOSI DOMADOR DE GENERAL ALVEAR

CON CHIRIPA, CALZONCILLOS CRIBADOS  Y   BOTAS DE POTRO  1930

 

CALZONCILLOS CRIBADOS

Constituyen una herencia provinciana española. Se confeccionaban en crea, algodón, o lino. En un principio su largo era hasta la media pierna, a mediados del siglo XIXllegaba hasta un poco arriba de los tobillos. La pretina, adelante, con tres o cuatro botones, y atrás, una doble presilla para regular el ancho de la cintura. Las piernas muy anchas terminaban en un fleco, de largo y espesor muy variables. Por lo general tenían una tela deshilada a unos 10 o 12 centímetros del borde de la pierna que solía tener un ancho de entre 3 y 8 centímetros. Auguste de Saint-Hilaire, en "Voyage a Rio Grande do Sul", 1816-22; Orleans, 1887, dice: "Tienen anchos pantalones (calzoncillos) de una tela de algodón casero y el extremo de cada pierna se termina con cribos o puntillas, por encima de cuyos deshilados hay, muchas veces, un trabajo de bordado".

 

BOTAS DE POTRO

La bota de potro consiste básicamente en el tubo de cuero sacado de las extremidades posteriores (patas) de caballares o vacunos. Para obtenerlo se hacen 2 cortes transversales en el animal, uno en el muslo, lo más arriba posible y el otro un poco más arriba del vaso. Se quita tironeándolo y dándole vuelta de arriba hacia abajo, muchas veces se puede ir ayudando con un cuchillo, y cortarle el extremo de la pata para que el cuero salga mejor.
 

Lo primero a realizar es el descarne, sacándole la mayor cantidad de tejido subcutáneo, salvo en el tramo garrón-vaso, que es donde irá el pie y suele ser la parte más firme y resistente.
Luego se puede quitar el pelo: lonjeado; este proceso de afeitado se hace con un cuchillo muy afilado y a pelo, no a contrapelo.

 

 

LAS BOLEADORAS

 

 

GAUCHO CON CHIRIPA Y BOLEADORAS

 

 

GAUCHO BOLEANDO AL GALOPE

 

Don Bernardino Tolaba, más conocido por Aurelio, a media rienda sobre el zaino, que sorteaba pedregales de magistral manera, tomó los torzales (cueros torcidos) que en las puntas tenían 2 bolas hechas de goma y una manija de hueso; los ollares del flete parecían estallar; entonces el gaucho comenzó a revolear sus tresmarías cada vez más fuerte.... la yegua se iba nomás, "de repente" soltó las bolas y todo pareció detenerse... el bagual que iba a pocos metros del alambrado comenzó a manotear y luego... el tierral.... Aurelio se lanzó de su ensillado y sacando un tiento de su cinturón ató las manos y patas del animal enredado.... Fue la primera vez que pude observar a un criollo usar este instrumento para pillar un yeguarizo, el lazo no había sido el único.... tenía 10 años y sucedió en Tafí del Valle en la zona de "Las Bolsas"...

Según el cura Sánchez Labrador el deporte predilecto de los indios eran las boleadoras, y sabemos que los españoles y criollos de las ciudades tenían igualmente sus complacencias en este juego, que tanto les habría de servir en la vida. Es con referencia a los niños que escribió aquel gran jesuita que "todo el día andan cargados con semejantes bolas. Con ellas tiran al blanco, que es un palo levantado a buena distancia; y aquél gana que enreda y enrosca más en él sus bolas. Con éstas cazan también pájaros; llámenlos primero con remedos muy propios y engañado el ave al oír su voz en el reclamo, acude al lugar de donde sale; entonces los chicos le tiran las bolas y la enredan con ellas de modo que no puede volar..."

Según Guillermo Terrero, en su volumen sobre El Cabildo Criollo en la Tradición Argentina, las boleadoras fueron invención de los indígenas, pero eran sólo de dos ramales y con bolas pequeñas, pues servían para cazar avestruces (ñandúes o suris) o ciervos. Fue el criollo quien discurrió las boleadoras de tres ramales. "No existe en el mundo, escribe dicho autor, arma semejante a ésta, y el gaucho, honroso es reconocerlo, fue su maravilloso creador".

La bola, la soga y la yapa o argolla

La mayoría de las veces, los ramales pasaban alrededor de la bola, ciñendo su cuerpo por una ranura a propósito que llevaban éstas, y en otras ocasiones, las menos, la bola estaba ceñida por un tiento que formaba arriba suyo, una unión con las sogas de la potrera. Otras veces, la soga y la atadura de la bola se unían por una yapa o argolla de metal pequeña, y también hubo bolas que, en su atadura, llevaban una presilla y botón para unirse a la soga pudiendo sacarse y ponerse a voluntad.

Las famosas "tresmarías", tenían dos bolas de un mismo tamaño y largo, mientras que la tercera era más corta y más pequeña que las otras, teniendo la forma alargada y a la cual se la llamaba "manija". Las bolas ñanduceras eran de un tamaño más reducido, aptas para bolear ñandúes, venados o corzuelas y, lo mismo que las anteriores, tenían tres bolas, una de las cuales era la manija.

 

LA TORPILLA

 

 

GAUCHO CON TROPILLA

 

 

ALPARGATAS

Al decir de F. Assunçao, la alpargata es la heredera funcional de la bota i' potro. Seguramente una herencia vasca, española o francesa, este cómodo y práctico calzado es una zapatilla de lona con suela de cuerda de yute o cáñamo ( actualmente el plástico está muy de moda).

A principios del siglo XIX llegaron al Río de la Plata las primeras importaciones de alpargatas. Y hacia 1870, el señor Juan Etchegaray, con telas escocesas, instaló un local en la calle La Larga (hoy Montes de Oca) y comenzó la fabricación de alpargatas, hacia 1890 continuó haciéndolo en Montevideo, Uruguay.

 

 

GAUCHOS JUDIOS

 

GAUCHOS JUDÍOS (FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN)

 

EL CUCHILLO

Comúnmente cruzado en la faja, el cuchillo les servía como elemento para comer, para la defensa, para el trabajo con cueros, etc. El facón se encuentra en gran parte, por no decir en toda la literatura costumbrista y regional.

Podemos mencionar diversos tipos de cuchillos: facón, caronero, verijero, fillingo,cuchillo propiamente dicho, etc.

Facón: es en realidad una daga. Tiene filo completo y contra filo. Su hoja era de más de 30 centímetros, un tanto grande, pero los gauchos sabían dominarlo a su antojo.

Caronero: tenía una hoja de hasta 80 centímetros, propio para montear, como arma o para matar reses. Su ubicación era paralela al lomo del caballo, en la carona o bien entre los pellones. Era realizado con sables o bayonetas.

Verijero: hoja pequeña que suplía a veces al facón. Su uso más común era para capar (castrar) y se llevaba adelante con el mango hacia el flanco derecho pasando por la delantera del tirador junto a la rastra.

Cuchillo: suplantó a mediados del siglo pasado al facón. Su hoja de 25 centímetros, sin gavilán, lo hicieron más cómodo. Se lleva como el facón, atravesado sobre los riñones con el mango junto al codo derecho.

 

DINERO EN CIRCULACIÓN EN EL TIEMPO DE LOS GAUCHOS

 

MONEDAS DE 50 CENTAVOS – PATACÓN  1882

 

MONEDAS DE 50 CENTAVOS – PATACÓN  1882

 

EL PATACON - MONEDA DE PLATA VALOR 1 PESO

 

REAL DE PLATA  1813

 

BILLETE DE UN PESO PATACON

 

BILLETE DE DOS PESOS PATACON

 

BILLETE DE 50 PESOS PATACON

 

LOS TRABAJOS DEL GAUCHO

 

El gaucho y su caballo son casi una misma imagen , nada hacía el gaucho sin su caballo y nadie montaba como él Mostraba en ello una naturalidad que sólo puede conseguir quien desde niño prefiere cabalgar antes de caminar.

Caballo , lazo , rebenque y boleadoras lo acompañaban en todas sus andanzas.

Los primeros gauchos cazaban vacas con el lazo o las boleadoras para sacarles el cuero. Mas tarde, cuando ingresaron a las estancias , el trabajo aumento y se hizo más variado.

El gaucho entonces, no tuvo rival en el rodeo , ni en la doma , ni en la yerra , y fue un experto en enlazar y pialar.

En la yerra enlazaba a la presa con verdadera maestría , bien afirmado sobre el recado , revoleaba el lazo con movimientos precisos y luego arrojaba en dirección del animal. Este quedaba aprisionado por la cuerda de cuero para que otro gaucho pudiese pialarlo , es decir , sujetarle las manos y voltearlo.

También era hábil en el rodeo , que en esta época consistía en reunir al ganado en un lugar para revisarlo , separar animales para la compra y la venta o vigilar su estado.

Con las boleadoras su puntería también era infalible , podía bolear un ñandú o un novillo a grandes distancias.

Las boleadoras , el lazo y el rebenque , junto con el cuchillo , fueron para el gaucho herramientas de trabajo y también armas. Basta recordar que durante las Invasiones Inglesas y la Reconquista , los ingleses cayeron atontados al ser enlazados o boleados por los gauchos .

Y con el rebenque , que lleva adentro de la funda de cuero bien trenzado una barra de metal , podía matar de un solo golpe. Nunca se separaba de él.

A todo esto debemos agregar que el terreno no poseía secretos para el gaucho. En una sola ojeada reconocía una huella , o seguía un rumbo guiado por árboles o pastos. Se orientaba también por la posición de los astros o algunas aguadas , y su finísimo oído apoyado en la tierra lo ponía sobre aviso de la proximidad de los indios. Estos magníficos guías , que podían conducir sin dificultades a los viajeros a través de la pampa se llamaban " baquianos " , y de ellos se dijo que eran " la brújula de la pampa " . Durante las guerras de la Independencia , fueron muy útiles al ejército criollo , pues nada más que por el movimiento de los animales o los casi invisibles desgarrones en las plantas , podía informar del paso del enemigo y hasta decir cuántos hombres eran.

 

 

LOS JUEGOS

 

LA TABA

 

 

LA CANCHA, EL TIRO Y LAS REGLAS

Se requiere un terreno limpio donde ubicar la cancha, que está compuesta por dos campos separados uno de otro por una distancia de siete pasos o seis metros como mínimo. El espacio entre los dos campos se denomina «adentro» que está delimitada por dos líneas o rayas a las que a veces se les pone un alambre por arriba para determinar mejor si el tiro fue adentro o no. En cada campo, además de regarse y apisonarse, suele marcarse un «queso» que es un espacio circular de tierra bien humedecida que permita al tabero de baquía realizar la «clavada» que consiste en hacer que la taba caiga en el campo contrario y quede firmemente adherida al suelo merced al hacha o filo y con la suerte para arriba.

La clavada perfecta se denomina Luis XV. Si la taba en la clavada queda muy parada se debe verificar con un billete o papel que la punta de la suerte se encuentre despegada del suelo. Caso contrario, se transforma en «treinta y una» o «pinina» figura que carece de valor- no se gana ni se pierde-, salvo que de antemano se estipule lo contrario.

Existen sólo dos formas correctas de tomar la taba ya sea con la suerte hacia arriba y la punta hacia delante, lo que permite la clavada de «dos vueltas» o con el culo hacia arriba y el talón hacia delante, lo que posibilita el tiro de «vuelta y media». La taba se tira girando hacia adentro como las agujas del reloj. Existe, además de estos dos tiros de destreza o habilidad, el tiro de «roldana»que consiste en enviar la taba dando sucesivas vueltas en el aire; este es el tiro más común, y ya no supone destreza sino sólo suerte. Y en general, hace que la taba «galope» en el campo contrario antes de detenerse.

Para tirar la taba el tirador se ubica detrás de una de las rayas, toma el hueso con la palma abierta hacia el cielo y apoya suavemente el pulgar en la parte superior para darle el equilibrio correcto al arrojarla, evitando que «baile» cuando la arroja. Mide a ojo la distancia, dobla el brazo de modo que la mano llegue a la altura del hombro, inclina un poco el cuerpo y elevando el brazo lanza la taba.

En cuanto a las reglas las fundamentales son : se juega en una cancha de siete pasos entre campo y campo. Con una sola taba todos los jugadores. No se debe pisar la raya ni cambiar de campo. Si cae adentro es mala, es decir no hay juego. La suerte gana el culo pierde. Si cae de costado, sea hoyo o tripa es mala. Los jugadores pueden jugar a su mano o a la de los otros, sea al tiro o a la espera. Las apuestas se realizan en el centro de la cancha. El jugador que recién entra y es sacado sin haber podido ejecutar ningún lance tiene «opción de tiro», si la pide.

REGLAMENTO DEL JUEGO DE TABA

  1. Se juega en una cancha de seis metros como mínimo entre campo y campo y con una sola taba que los jugadores eligen por mayoría antes de empezar el juego.

  2. Se juegan dos tiempos de 30 minutos debiendo el árbitro anunciar la finalización del juego diciendo: "últimas tres manos".

  3. El jugador que lanza la taba tiene que hacerlo desde los límites de su campo y no puede "pisar la línea" ni cambiar de campo. Si la taba cae en el "adentro de la cancha" es mala o taba(o gana ni pierde, sigue el juego).

  4. Las clavadas de difícil resolución las determina el árbitro siendo su decisión inapelable. La treinta y una o pinina es considerada mala.

  5. Los jugadores pueden jugar a su mano o a la de los otros, tanto al tiro como a la espera, realizando sus apuestas en forma evidente en el centro de la cancha.

  6. El jugador que recién entra y es sacado sin haber podido ejecutar ningún tiro tiene "opción" de tiro.

  7. Los dos o tres jugadores de cada partida que sumen mayor cantidad de fichas pasan automáticamente a la ronda siguiente y así hasta llegar a la final.

  8. El premio destreza lo obtendrá aquel jugador que sume mayor cantidad de clavadas.

  9. El único órgano de aplicación del presente reglamento son los árbitros designados directamente por la Asociación Argentina de Taba.

 

Tomado de la asociacion Argentina de Taba.

 

 

 

EL JUEGO DE LA SORTIJA

 

 

 

La carrera de sortijas es uno de los juegos o deportes tradicionales del gaucho, practicada principalmente en las fechas patrias y días festivos. En una calle adecuada para la práctica del juego se colocan dos postes de aproximadamente 3 m de altura. Entre uno y otro se coloca un travesaño del que se suspende en el centro atada flojamente, una sortija (del tamaño de las sortijas para los dedos).

El gaucho emprende la carrera desde unos 100 m, parándose sobre los estribos a mitad de recorrido, y a todo galope debe ensartar en la sortija un palito del grosor de un lápiz común que lleva en la mano con el brazo en alto, arrancándola de su fijación.

Si lo logra recibe un premio y el reconocimiento de los espectadores con ¡VIVAS! Y aplausos. Los juegos de sortija se jugaban ya en el siglo XVIII.

 

 

LA DIVERSIÓN DEL GAUCHO

 

La taba , las carreras de caballos y de sortijas, las payadas, el pato, la riña de gallos, la caza de avestruces, los juegos de naipes, fueron todas diversiones de los gauchos.

La pulpería era su principal centro de reunión y el lugar donde pasaban muchas horas probando su suerte en juegos de azar , mientras alguno punteaba en la guitarra un melancólico yaraví y otros se convidaban con aguardiente.

El pulpero atendía a sus clientes detrás de una fuerte reja , que dividía el negocio, porque a menudo había peleas y no era cuestión de que le destrozaran la mercadería.

Estos establecimientos eran también almacenes y tenían frente a la casa una cancha para el juego de carreras , que fue uno de los entretenimientos favoritos del gaucho.

En las carreras intervenían dos jinetes , que iban en camisa ,descalzos y con una vincha en la frente para sujetar el cabello.

Montaban en pelo a sus caballos y mientras los espectadores hacían sus apuestas se preparaban para la largada. A la orden de los jueces partían al galope a través de los 300 ó 400 metros , que debían recorrer. 

 

 

 

EL CABALLO

 

GAUCHO ABREVANDO A SU CABALLO (FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN)

 

 

EL CABALLO CRIOLLO ARGENTINO

 

Características generales

Eumètrico y meso formo (medidas y formas medianas). Su tipo se corresponde con el de un caballo de silla, equilibrado y armónico. Bien musculado y fuerte constitución, con su centro de gravedad bajo. De buen pie y andares sueltos, agiles y rápidos en sus movimientos. De carácter activo, enérgico y dócil a la vez, su característica racial está definida por su rusticidad, longevidad, fertilidad, resistencia, valentía, poder de recuperación y aptitud para trabajos ganaderos.

 

CABALLO CRIOLLO CON RECADO

 

MIGUEL DIEL EN UN CABALLO CRIOLLO  ARGENTINO

LAS ARMAS PROVINCIA DE BUENOS AIRES - ARGENTINA

 

GAUCHO VADEANDO UN ARROYO

Foto de Pedro Luis Raota

 

 

DOS CABALLOS CRIOLLOS QUE HICIERON HISTORIA

GATO Y MANCHA

 

Si de algo está orgullosa Argentina es de su raza de caballos criollos, una raza nacida de la selección natural al correr en libertad por las pampas durante más de 3 siglos. Hijos de caballos españoles llegados con Cristóbal Colón en 1493, son rústicos, fuertes y fieles, si les gusta el amo.

En la historia de vida de estos caballos, se destacan 2 que le otorgaron a la raza el record mundial de marcha al unir Buenos Aires con Nueva York en 1925. Gato y Mancha los 2 caballos criollos recorrieron 21.500 kilómetros en un promedio de 42,6 kilómetros diarios soportando todos los climas, alturas y adversidades de todo tipo.

Con la guía de un profesor suizo Aimé Tschiffel, realizaron este recorrido en 504 etapas, el profesor estaba seguro de que la fortaleza de estos fieles animales no tenía igual en el mundo, y no se equivocó.

Los caballos fueron ofrecidos por el criador Emilio Solanet, en el momento de iniciar la travesía Gato tenía 15 años y Mancha 16 y no eran de los más mansos. Nacidos en la Patagonia en una tribu de nativos en Chubut, estaban acostumbrados a las situaciones hostiles.

La fidelidad también es característica de estos animales por lo que cuando le toman cariño al dueño no lo abandonan aún cuando se los deja sin ataduras, por lo que Gato y Mancha se quedaron con Tschiffely durante las paradas.

Cruzaron varias veces la Cordillera de los Andes llegando a superar los 5000 metros de altura y temperaturas de 18 grados bajo cero. Durante el cruce por Huarmey en Perú, soportaron los 50 grados de calor a la sobra, según anunció el diario Argentino La Nación y muchos otros de aquella época, que documentaron el paso del trío por las provincias y países.

Lamentablemente Gato no pudo finalizar el viaje, se quedó en México a causa de una herida que le impidió continuar, pero Mancha y su jinete llegaron a la Quinta Avenida de Nueva York el 23 de septiembre de 1928. Les tomó más de 3 años y atravesar 20 naciones.

Aime Tschiffely

El jinete Aime Tschiffely envió a los caballos a la estancia de Solanet en El Cardal y siguió viajando. Falleció en 1954 y fue enterrado en el Cementerio de la Recoleta, pero 44 años después sus restos fueron trasladados hasta Ayacucho.

Gato y Mancha vivieron hasta el año 1947 y 1944 respectivamente en la estancia de El Cardal. En la actualidad sus cuerpos embalsamados se pueden ver en el Museo de Luján Dr. Enrique Udaondo.

Julia Lucia Maselli

 

PARTE DE LA INFORMACIÓN VOLCADA AQUÍ, ESTA TOMADA DE LA WEB  "FOLCLORE DEL NORTE"

 

DÍA NACIONAL DEL GAUCHO 6 DE DICIEMBRE

 

 

HOME