LE TANGO DANSE

Lorsque le corps rejoint l’esprit

 

BAILAR TANGO, ES UN ASUNTO DE COMPADRITOS Y ELEGANTES

 

"Oyendo un tango viejo, sabemos que hubo hombres valientes. El tango nos da a todos un pasado imaginario. Estudiar el tango no es inutil, es estudiar las diversas vicisitudes del alma argentina.

JORGE LUIS BORGES

 

El aljibe era un pozo de tres o cuatro metros de profundidad, destinado a guardar agua potable procedente de lluvias. Durante mucho tiempo fue la unica fuente de agua de casas o caseríos, estancias o pueblos, fue un elemento importantísimo y de vital importancia en el desarrollo y crecimiento de la población..! Foto; Sacando agua del aljibe, Buenos Aires siglo XIX Documento fotográfico. Inventario 136328. Archivo general de la Nacion

 

DICE MACEDONIO FERNANDEZ

"EL tango es nuestra verdadera cultura, porque es lo único que no consultamos con Europa"

 

 

Esclarecer como surgio  el tango, o cuando se comenzó a bailar..? es una tarea imposible, (imposible como es imposible el esclarecimiento de muchas canciones y hechos de nacimiento y raíz popular), sabemos dónde, pero nadie sabe a ciencia cierta cuándo, cómo y por qué se origino el tango. Hay mucha gente escribiendo y suponiendo cosas sobre los orígenes del tango..! En realidad solo podemos decir que en sus orígenes era una desconocida caja de resonancias dando tumbos por el arrabal, hasta que alguien después de mucho tiempo abrió esa caja y comenzó a escribir y componer para la historia los primeros tangos, como fueron mutando los ritmos hasta llegar a estos registros..?, no hay, que nosotros tengamos conocimiento, ninguna documentación escrita, por lo tanto no podemos hablar de los reales orígenes del tango, todo lo que se diga y escriba son suposiciones. Solo podemos hablar a partir de los registros encontrados e existentes, si el día de mañana aparecieran otros documentos quizás la historia conocida podría cambiar.

Antes de ir al tango danza, haremos un breve recorrido por el  Buenos Aires de fines del siglo XIX y principios del XX, y sus personajes, portadores de  esa voz popular que iría mutando, (no hay nada mas cambiante que la voz popular), hasta transformarse en tango, canción que todos adoptarían y convertiría en una nueva cultura que se trasformaria en amalgama perfecta para unir a esa sociedad heterogenia, a la que doto de identidad y le brindo un lugar de pertenencia.

Miguel Diel

 

 

 

GAUCHOS, INMIGRANTES, POÈTES Y PAYADORES

LO QUE  SI FUE IMPORTANTE PARA EL TANGO FUERON LOS  PAYADORES, GARDEL CANTABA EN EUROPA VESTIDO DE GAUCHO Y PIAZZOLLA LLEGO CON ROPA DE GAUCHO.

 

La cultura de los gauchos seguramente impresiono a los inmigrantes, y juntos fueron creando el caldo de cultivo donde maduro el tango, el nacimiento de la música ciudadana se ubica en  Parque de los Patricios, donde estaban los Corrales Viejos, ahí llegaban los gauchos y sus guitarras, arriando hacienda y cultura desde lo más profundo de la pampa, se instalaron tiendas, fondas, prostíbulos, casas de peleas de gallos, salas de baile, pensiones, almacenes etc.., se escuchaban los cantos de payadores, muy cerca estaba el barrio del la Boca con sus conventillos atiborrados de inmigrantes, que seguramente trabajaban o se divertían en el Parque de los Patricios, y entre payadores e inmigrantes sus culturas se fueron mezclando, hasta transformarse en una sola voz popular, EL TANGO.

 

Corrales viejos, Caseros y Monteagudo en el barrio de Parque de los Patricios, cuna del tango. Actual plazoleta Coronel Pringles.

 

Payadores

Los Poetas

José Rafael Hernández

 

José Hernández (nacido como José Rafael Hernández y Pueyrredón el 10 de noviembre de 1834, fallecido el 21 de octubre de 1886) fue un militar, periodista, poeta y político argentino, especialmente conocido como el autor del Martín Fierro, obra máxima de la literatura gauchesca. En su homenaje, el 10 de noviembre —aniversario de su nacimiento— se festeja en la Argentina el Día de la Tradición.

Radicado en Paraná desde 1857, residió alternativamente en esa ciudad, en Corrientes, Rosario y Montevideo, antes de regresar a Buenos Aires.

Participó en una de las últimas rebeliones federales, dirigida por Ricardo López Jordán, cuyo primer intento de acción finalizó en 1871 con la derrota de los gauchos y el exilio de Hernández en el Brasil. Después de esta revolución siguió siendo por corto tiempo asesor del general revolucionario, pero con el tiempo se distanció de él.

A su regreso a la Argentina, en 1872, continuó su lucha por medio del periodismo y publicó la primera parte de su obra maestra, El gaucho Martín Fierro. Fue a través de su poesía como consiguió un gran eco para sus propuestas y la más valiosa contribución a la causa de los gauchos. La continuación de la obra, La vuelta de Martín Fierro (1879), en conjunto, forman un poema épico popular. Es generalmente considerada la obra cumbre de la literatura argentina.1

Posteriormente desempeñó los cargos de diputado y senador de la provincia de Buenos Aires. Ocupando este último cargo, defendió la federalización de Buenos Aires en un memorable discurso, enfrentándose a Leandro N. Alem.

 

Hilario Ascasubi

 

 fue un poeta argentino nacido el 14 de enero de 1807 en la actual ciudad de Bell Ville, provincia de Córdoba y falleció el 17 de noviembre de 1875 en la ciudad de Buenos Aires. Fueron sus padres Mariano de los Dolores Ascasubi, pardo libre hijo de Roque Ascasubi y Clara Ascasubi, esclavos y luego pardos libres, y doña Loreta de Elías, hija natural de Jacoba Carranza, pardas libres, todos cordobeses. Es uno de los primeros poetas gauchescos, junto con el uruguayo Bartolomé Hidalgo. Pasó unos veinte años en Montevideo y más tarde en París enviado por el gobernador bonaerense Bartolomé Mitre. Luego regresó a la Argentina y murió en Buenos Aires en 1875. En su Santos Vega o los mellizos de la Flor -en cierto modo poema épico de la literatura gauchesca- nos presenta en breves cuadros descriptivos la vida de la pampa y de sus pobladores. A veces utilizó como seudónimos los nombres de dos obras suyas: Paulino Lucero y Aniceto el gallo.

 

Como antecedente a la aparición de este arte en el Río de la Plata, puede encontrarse la obra de Bartolomé Hidalgo nacido en Montevideo en 1788, el cual es considerado el primer poeta gauchesco.

Bartolomé Hidalgo (1788-1822)
Primer poeta gauchesco

 

¡Ah, fiestas lindas, amigo!
No he visto en los otros años
Junciones más mandadoras,
Y mire que no lo engaño.
El veinticuatro a la noche,
Como es costumbre, empezaron.
Yo ví unas grandes colunas
En coronas rematando,
Y ramos llenos de flores
Puestos a modo de lazos.
Las luces como aguacero
Colgadas entre los arcos,
El cabildo, la pirame,

La recoba y otros laos,
 


Y luego la versería.
¡Ah, cosa linda!, un paisano
Me los estuvo leyendo,
Pero, ¡ah, pueta cristiano,
Qué décimas, y qué troves!
Y todo siempre tirando
A favor de nuestro Aquel;
Luego había en un tablao
Musiquería con juerza,
Y bailando unos muchachos
Con arcos y muy compuestos,
Vestíos de azul y blanco,
Y al acabar, el más chico
Una relación echando,

Me dejó medio… quién sabe,
¡Ah, muchachito liviano,
Por Cristo, que le habló lindo
Al VEINTICINCO DE MAYO!
Después siguieron los juegos,
Y cierto que me quemaron
Porque me puse cerquita,
Y de golpe me largaron
Unas cuantas escupidas
Que el poncho me lo cribaron.
A las ocho, de tropel,
Para la Mercé tiraron
Las gentes a las comedias;
Yo estaba medio cansao
Y enderesé a lo de Roque

La fecha de su nacimiento (24 de agosto) fue establecida por ley como el "Día del Payador" en Uruguay". En Argentina se ha establecido el 23 de julio como "Día del Payador" en recuerdo de la famosa payada celebrada entre Juan Nava y Gabino Ezeiza en 1884, en Paysandú, la cual ganó el legendario Gabino Ezeiza con la improvisación de lo que después sería su canción "Saludo a Paysandú". El primer payador cuyo nombre se registra es un soldado que luchó contra las invasiones inglesas en 1806-1807: Simón Méndez, apodado Guasquita.

 

Gabino Ezeiza

 

Gabino Ezeiza fue un afroporteño nacido en San Telmo  (un antiguo barrio de esclavos) en 1858, y vivió en una época en la que había un número considerable de afrodescendientes negros en la zona del actual Gran Buenos Aires. Su maestro en la iniciación de la payada, fue el también afroporteño Pancho Luna. Ezeiza fue uno de los más famosos payadores, tanto en su tierra como en el Uruguay.

 

 

Sus contrapuntos se hicieron famosos y se recuerda el sostenido el 23 de julio de 1884 en el Teatro Artigas de Montevideo con el cantor oriental Juan de Nava presenciado por un numeroso auditorio. En tal encuentro Ezeiza improvisó allí la que sería la popular canción Heroico Paysandú, con la cual derrotó a Nava, convirtiéndose en uno de los payadores más importantes de la historia. El día 23 de julio ha sido declarado "Día del Payador" en todo el territorio de la República Argentina en honor a ese histórico contrapunto.

 

Gabino Ezeiza, 9 de Julio 1916, junto a Juana Paredes de Quinteros, Centenaria para esa fecha como la Independencia argentina, su hijo Salvador Quinteros y otros vecinos, en Justiniano Posse, Pcia de Córdoba, Argentina

 

 

Santos Vega fue un gaucho argentino, oriundo de la provincia de Buenos Aires, que vivió alrededor de 1830, del cual se desconoce prácticamente todo, excepto que dio origen a una leyenda en la cual, payador invencible, termina cayendo derrotado nada menos que ante el Diablo, en la persona de Juan sin Ropa, el único que lo podía vencer. Se dice también que está enterrado en el paraje "Las Tijeras" partido de General Lavalle, en la provincia de Buenos Aires

Beso este suelo querido

que a mis caricias se entrega

mientras de orgullo me anega

la convicción de que es mía

la Patria de Echeverría

la tierra de Santos Vega

 

En la pulperia...!

 

LLEGAN LOS INMIGRANTES A LA ARGENTINA

 

PUERTO DE BUENOS AIRES 1880

 

BUENOS AIRES, PELUQUERIA 1886

 

BUENOS AIRES 1890 - FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

PRIMER HOTEL DE INMIGRANTES, FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

Primer Hotel de inmigrantes 1887

 (Funciono hasta 1911)

Conocido también como el "Hotel de Inmigrantes Redondo", se encontraba en algún lugar de la Ribera, aproximadamente donde Hoy se sitúa el edificio de la "terminal del Ferrocarril General Belgrano", en el andén 9. 

 Ubicado frente al río y sobre la rivera, fue construido en el año 1887 por el ingeniero Federico Stavelius. Fueron tres pisos que ofrecían una vista panorámica del Bs. As. de aquel entonces. El hotel era inmenso y podía albergar en sus dos edificios adosados a montones de inmigrantes que llegaban al lugar con un tranvía abierto tirado por caballos. Con el paso del tiempo este espacio se convirtió en un foco infeccioso de enfermedades, de esta forma se originaron proyectos alternativos para construir un nuevo edificio más grande. La llegada era el momento deseado por todos. Desembarcaban arrastrando baúles, pertenencias propias difíciles de embalar y tomando de la mano fuertemente a sus hijos pequeños.

El Hotel De La Rotonda albergó solamente en 1888 alrededor de 70.000 inmigrantes, con una capacidad de albergar a 2.500 personas, esto refleja la gran  cantidad de inmigrantes que llegaron a Buenos Aires en esa época. Nuevamente se piensa en la necesidad de contar con otro edificio. El Hotel De La Rotonda siguió siendo utilizado hasta 1911, año en que lo demolieron para construir la nueva estación de Retiro.

 

 EN EL COMEDOR DEL HOTEL DE INMIGRANTES BUENOS AIRES 1890 FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

La Constitución Nacional de 1853 garantizaba a los extranjeros el pleno ejercicio de todos los derechos civiles “a todos los hombres del mundo” que quisieran habitar nuestro país de entonces. Pero fue solo en  el año 1876 durante la Presidencia de Nicolás Avellaneda, y bajo la inspiración de este, que se sanciono la primera Ley a nivel Nacional de Inmigración y Colonización, cuyo objetivo era proteger y fomentar la    inmigración.

 

 

La compañía de navegación Dodero, ofrecía pasajes de llamada a argentinos o extranjeros residentes en argentina para poder llamar a gente que habitaba en España o Italia, de esa manera llegaron miles de inmigrantes a la argentina, que fueron recibidos en principio muy bien, pero después estuvieron atados a su destino, de todas maneras  ese destino en la mayoría fue mejor que el que hubiesen tenido en ese entonces de donde provenían. La compañía Dodero contaba con agencias en las más importantes ciudades de argentina. Era un buen negocio del momento

A partir de aquel momento la afluencia inmigratoria creció al ritmo de la economía, transformando la vida social de la Argentina. El Barrio de La Boca del Riachuelo, que por aquellos tiempos era un suburbio  comenzó a recibir el flujo de estos inmigrantes, sobre todo los de origen Italiano. Quienes en su mayoría eran personas de origen humilde, que buscaban progresar, en esta nueva patria.

Es en este momento que surgen los conventillos, viviendas construidas a partir de los rezagos de los astilleros de la zona, maderas, chapas, las cuales eran muy precarias y de fácil combustión. Además el Barrio de La Boca estaba muy distante del casco céntrico de la ciudad, que estaba comunicado por calles de tierra que se volvían intransitables con la lluvia lo que, impedía el llamado de socorro e ingreso del único cuerpo de bomberos que poseía la ciudad. Por lo que forjaron junto con el peligro latente de la sudestada la necesidad que el entonces suburbio cuente con su propio cuerpo de bomberos que pudiese socorrer con eficacia los llamados de auxilios de los vecinos.

 

 

Los inmigrantes tenían el derecho de alojarse gratuitamente durante un mínimo de cinco días en El Hotel de Inmigrantes hasta conseguir trabajo. A la salida del hotel estaban los “promotores” de los conventillos, subidos en carros que trasladaban a los inmigrantes hacia su nuevo destino. No había contratos de alquiler, el primer recibo de pago se lo daban a los tres meses para poder desalojarlo por falta de pago cuando el “encargado” o propietario así lo dispusiese.

 

DAMAS DE SOCIEDAD, ENTREGANDO ROPA A GENTE CARENCIADA FRENTE A LOS BOMBEROS DE LA BOCA FOTO 1888

 

CONVENTILLOS Y ARRABAL

 

Juan Manuel Blanes Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires (1871) Óleo sobre tela, 230 x 180 cm Museo Nacional de Artes Visuales

 

Las epidemias de fiebre amarilla en Buenos Aires tuvieron lugar en los años 1852, 1858, 1870 y 1871. Esta última fue un desastre que mató aproximadamente al 8% de los porteños: en una urbe donde normalmente el número de fallecimientos diarios no llegaba a 20, hubo días en los que murieron más de 500 personas, y se pudo contabilizar un total aproximado de 14 000 muertos por esa causa.  La gente pudiente abandono sus viviendas en el sur de la ciudad y se mudaron al norte, escapando de la peste y dejando detrás sus casas vacías, oportunidad que aprovecharon muchos habitantes del arrabal para vivir más cerca del centro, pero eran muchos y esas grandes casas se  trasformarian en los conventillos del centro.

En general, había un patio central alrededor del cual se levantaba una doble fila de habitaciones en la planta baja y en uno o dos pisos superiores. En cada habitación, que carecía de ventanas vivía una familia. Los baños eran escasos, como las canillas para proveerse de agua. Como el agua potable provenía de pozos y no había cloacas, era bastante común que los inquilinos se contagiaran diversas enfermedades.

 

 

 FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

EL ARRABAL

A fines de siglo XIX, Buenos Aires tenía sus zonas ambiguas, el arrabal, las “orillas”, donde la ciudad se mezclaba con el campo y cuya caótica organización, haciendo difícil la individualización de sus habitantes, las convertían en refugios de aventureros y fugitivos, y les daban la atmósfera peculiar de un pueblo de frontera. Una de esas zonas era Tierra del Fuego, situada entre las actuales Avenida Las Heras, Avenida del Libertador, Pueyrredón y Coronel Díaz.  Borges dedica una minuciosa descripción: “Bajando por la calle de Chavango (hoy, Las Heras) el último boliche del camino era La Primera Luz, nombre que a pesar de eludir sus madrugadores hábitos, deja una impresión justa de ciertas calles atascadas sin nadie y al fin a las cansadas vueltas, una humana luz de almacén.  Entre los fondos del cementerio colorado del Norte y los de la Penitenciaría, se iba incorporando del polvo un suburbio chato y despedazado, sin revocar; su notoria denominación, la Tierra del Fuego. Escombros del principio, esquinas de agresión o soledad, hombres furtivos que se llaman silbando y que se dispersan de golpe en la noche lateral de los callejones nombraban su carácter. El barrio era una esquina final. Un malevaje a caballo, un malevaje de chambergo mitrero sobre los ojos y de apaisada bombacha, sostenía por inercia o por impulsión una guerra de duelos individuales con la policía. La hoja del peleador orillero sin ser tan larga -era lujo de valientes usarla corta- era de mejor temple que el machete adquirido por el Estado, vale decir con predilección del costo más alto y el material más ruin. La dirigía un brazo más ganoso que atropellador, mejor conocedor de los rumbos instantáneos del entrevero. Por la sola virtud de la rima ha sobrevivido a un desgaste de cuarenta años un rato de ese empuje:

 

Hágase a un lao se lo ruego,

que soy de la Tierra’el Fuego

 

 

LA POESÍA Y EL ARRABAL


[Jorge Luis Borges: Conferencia pronunciada en el el auditorio de la Universidad de Antioquia, Colombia, en 1963]

Decía Mr. Coole, refiriéndose al silver progress memorial, que una de las maravillas de la literatura es que lo imaginado por un hombre llegue a ser parte de la memoria de otros. Y así las orillas un tanto grises -nada pintorescas, por cierto- de Buenos Aires, sin embargo, han atraído a los escritores. No se ha escrito hasta ahora, que yo sepa, un libro sobre el arrabal y la literatura en Buenos Aires, como tenemos, por ejemplo, un libro de William Alzaga sobre la pampa en la literatura argentina, que empieza con Echeverría y llega a Güiraldes y llega más allá también. Si yo tuviera que escribir ese libro -que ciertamente no escribiré porque me queda poco tiempo, y prefiero dedicar ese tiempo al estudio, a la filología, y a mis imaginaciones personales, que a los trabajos eruditos para los cuales me incapacitan no sólo mi casi segura ceguera sino mi plena haraganería-, empezaría ese libro con Hilario Ascasubi, que fue uno de los primeros poetas gauchescos. Y lo hago porque en los versos de Hilario Ascasubi, escritos durante la primera tiranía, la de Don Juan Manuel de Rosas, ya está la voz del compadrito, ya está el tono del compadrito. Y él mismo emplea esa palabra en una larga estrofa, que no recuerdo, pero en la cual un hombre le dice al fin a una mujer: "Mi alma, yo soy compadrito." Pero ésa está sobre todo, yo creo, en estrofas breves, como ésta en que Ascasubi se refiere al cielito; el cielito era la música popular de Buenos Aires, esto lo sabemos por Hidalgo, por el mismo Ascasubi, y por una referencia de Mitre, en que habla del cielito que el porteño hace oír. Pues bien, Ascasubi dice:

Vaya un cielito rabioso

cosa linda en ciertos casos

en que anda un hombre ganoso

de divertirse a balazos

 

EN LOS ARRABALES FOTO APROXIMADAMENTE AÑO 1885

Buenos Aires, o mejor dicho de las orillas de Buenos Aires, porque su situación económica no le permite vivir muy cerca del centro, aunque las orillas estaban muy cerca del centro. He repetido unos versos de Ascasubi. Ahora oirán ustedes unas coplas populares y verán que la entonación es la misma:

 Yo soy del barrio del norte
soy del barrio de Retiro
yo soy aquel que no miro
con quien tengo que pelear
y a quien en milonguear
ninguno se puso a tiro

Soy del barrio Monserrate
donde relumbra el acero
lo que digo con el pico
lo sostengo con el cuero

 

 

LOS CONVENTILLOS

 

EL CONVENTILLO

Clásica construcción de un conventillo de Buenos Aires de comienzos de siglo. Se puede apreciar el patio receptor de las habitaciones ocupadas por diferentes familias de inmigrantes europeos. FOTOGRAFÍA DE AUTOR ANÓNIMO, CIRCA 1900. ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

CONVENTILLO FINES SIGLO XIX, EL HACINAMIENTO EN LAS CLASES MAS BAJAS ERA MONEDA CORRIENTE

 

LA PROTESTA SOCIAL Y EL TANGO

No hay muchos tangos de protesta directa, pero si se pude rescatar algunos como:

ACQUAFORTE TANGO 1932

Musica: Horacio Pettorossi          Letra: Juan Carlos Marambio Catan

////  un viejo verde que gasta su dinero

emborrachando a lulú con su champagne

hoy le negó el aumento a un pobre obrero

que le pedía un pedazo mas de pan  ////

 

A principios del siglo XX sucedió un caso dramático en Daniel Cerri al sur de la Provincia de Buenos Aires En el partido de Bahia Blanca.

 

En el mes de diciembre de 1917, los obreros del frigorífico Cuatreros, de la Compañía Sansinena, iniciaron una huelga que tendría desenlace fatal. El establecimiento de Cuatreros conformaba una de las industrias de mayor producción del país, desde su propio muelle partían los buques con carne Argentina a Europa, sin embargo, eran frecuentes las huelgas en los frigoríficos del país, cuyo personal exigía mejores condiciones de trabajo

Fotografía en Daniel Cerri

En aquella huelga, la empresa se mostró inflexible, pues el paro no la afectaba, al tener las cámaras completas para responder a la exportación por tres meses. La firma clausuró la fábrica y dispuso un piquete de 50 hombres en guardia permanente. Un grupo de obreros, con sus esposas y sus hijos, se reunió en su local social para discutir los acontecimientos. A poco de iniciada la reunión, el lugar fue rodeado por el oficial Carbia con cuatro gendarmes y tres agentes. En momentos en que un obrero se estaba dirigiendo a los demás, el oficial ingresó al local montado en su caballo, escuchó algunas palabras del obrero, volvió a la calle y ordenó abrir fuego. En segundos, puertas y paredes fueron perforadas por las balas. Acto seguido ingresaron los efectivos con los sables desenfundados y atacaron a los obreros desarmados. Murió Antonio Lavandera (36 años, 6 hijos) y fue herida de bala en la cabeza Nieves López, además hubo no menos de seis heridos de sable y otros tantos de bala. "Obreros en reunión hicieron discursos ofensivos contra el presidente y originaron un tumulto, atacando con violencia al oficial Carbia, que debió defenderse" decía el parte oficial del comisario. Pero la justicia intervino, declararon más de veinte testigos y se ordenó la detención de todos los policías, acusándose a Carbia de asesinato. El 21 de diciembre de 1917, en la soledad de su celda, Carbia puso fin a sus días con un tiro de revólver, aduciendo «su falta de ánimo para sobrevivir a la acusación»

Al pie de la Santa Cruz

Letra: Mario Battistella       Música: Enrique Delfino

Tango 1933

////   Declaran la huelga,
hay hambre en las casas,
es mucho el trabajo
y poco el jornal;

y en ese entrevero
de lucha sangrienta,
se venga de un hombre
la ley Patronal.,
   ////

 

LA POBREZA GOLPEABA CON FUERZA EN EL ARRABAL DE BUENOS AIRES A FINES DEL SIGLO XIX

 

En épocas de epidemias los controles municipales entraban en los conventillos y hacían en la calle grandes fuegos con todo lo que pudiese contener algún foco de infección. La vida era durísima no solo en lo habitacional sino que también en lo laboral, mucha gente poca paga y poco trabajo. Muchos idiomas diferentes se escuchaban en ese entonces, pero un maravilloso diamante se estaba formado en el arrabal un diamante que con el tiempo los iba a anclar definitivamente en estas tierras, brindarles la identidad perdida, los uniría a todos en un solo pueblo en un solo país, ese diamante lo bautizaron con el nombre de TANGO. Dice un personaje en el film la Barra de la Esquina con Alberto Castillo de 1950: Si tenes un hijo en España es español, si tenes un hijo en Italia es italiano, si tenes un hijo en Argentina es milonguero…! En la decada del 50 casi todo el mundo  bailaba tango...!!

 

El diputado Alfredo Palacios y demás compañeros socialistas, durante los sucesos sangrientos de Bahía Blanca, huelga en el puerto, 1907.. Foto Archivo General de La Nacion. La Huelga de los Inquilinos. Se declaró en los primeros días de agosto y concluyó tres meses después cuando la mayoría de los "patrones" rebajaron los alquileres que habían aumentado. La FORA organizó en los inquilinatos de Bs As, Rosario y Bahía Blanca sus comités de huelga. Fue un momento crítico en la historia social argentina donde se incluyeron los inmigrantes que vivían en los inquilinatos

 

Familia en un conventillo de San Telmo

 

En contraste en Buenos Aires había una alta sociedad, extremadamente rica, que se caracterizaba por una vida disipada y sin problemas pasando las tardes en el hipódromo de Palermo foto archivo general de la nación 1904

 

La huelga de inquilinos de conventillos de 1907

por Silvina Pascucci

En el diario Crítica de la Argentina, una historiadora del Conicet ofrece una crónica de la huelga que sacudió a la ciudad y fue ferozmente reprimida por las fuerzas de seguridad.

“Agosto. Un viejo conventillo en algún barrio del sur de la ciudad de Buenos Aires, donde viven hacinadas decenas de familias en la más absoluta precariedad. Un propietario que aumenta arbitrariamente el alquiler de piezas sucias y pequeñas. La reacción de los inquilinos que no se hace esperar y se atrincheran dentro del edificio para evitar ser desalojados. Violencia, represión y amenazas. Este relato podría leerse en algún diario porteño de la semana pasada. En efecto, el domingo 2 de agosto, 200 inquilinos tomaron un hotel en Constitución en reclamo por el aumento de los alquileres. Pero también podría leerse algo parecido en un periódico de hace más de 100 años, cuando tuvo lugar la famosa “huelga de inquilinos”, que duró más de 4 meses y alcanzó una extraordinaria fuerza y convocatoria. La historia parece repetirse, pero esta vez no como farsa sino como una cruda muestra de que, a pesar del paso del tiempo, todavía están pendientes las tareas más urgentes para la vida de las familias trabajadoras.

Publicado el día 17 de agosto de 2009 en Diario Crítica de la Argentina.

 


Cada conventillo, una trinchera. En agosto de 1907 la municipalidad de Buenos Aires decretó un incremento de impuestos para el año siguiente. Los propietarios de inquilinatos, pensiones y conventillos se adelantaron e impusieron una fuerte e inmediata suba de los alquileres. Los inquilinos del conventillo Los Cuatro Diques, ubicado en la calle Ituzaingó 279, propiedad de Pedro Holterhoff, se negaron a pagar y plantearon, entre otros reclamos, una rebaja del 30% y la realización de mejoras sanitarias en los edificios. En este conventillo se fue conformando una especie de “comité de huelga”, que fue extendiendo y coordinando la lucha con otras casas de la ciudad y, luego, del país. A su vez, en los otros inquilinatos también funcionaban comisiones que tomaban sus propias resoluciones en asambleas, que luego, por medio de un cuerpo de delegados, eran articuladas con todos los lugares en lucha. Los conventillos se situaban principalmente en los barrios de San Telmo, La Boca, Balvanera, Socorro, San Nicolás, Piedad, Barracas. Los alrededores de la Plaza de Mayo eran las zonas donde más contrastaba la situación en la que transcurría la vida de las distintas clases sociales. Allí se radicaron buena cantidad de conventillos pero también vivían las familias más distinguidas de la ciudad. Algunas de las casas en las que se extendió el conflicto fueron: La Cueva Negra (Bolívar entre Cochabamba y Garay); Las Catorce Provincias (Piedras entre Cochabamba y San Juan); Campos Salles (Industria entre Patricios y Azara) y otras cuyos nombres no se conoce, pero sí su ubicación, Humberto 1º entre Pasco y Pichincha. Para octubre ya había más de 500 conventillos en huelga y ese mes se sumaron otros 250. La huelga se desarrolló y tuvo un alcance nacional, extendiéndose en Lomas de Zamora, Avellaneda, Mendoza, La Plata, Bahía Blanca, Rosario, Mar del Plata y Córdoba. Se calcula que alrededor de 140.000 inquilinos participaron de la medida. Luego de Buenos Aires, donde cerca de 2.000 casas de inquilinato estaban en conflicto (casi el 80% del total), la ciudad más convulsionada fue Rosario, llegando a ser más de 300 los conventillos en lucha, principalmente en los barrios de Talleres, Sunchales y La República. En noviembre todavía existían varias casas en conflicto y ya para mediados de diciembre el movimiento se fue agotando, tras conseguir algunas victorias parciales, que sin embargo no fueron del todo respetadas por los propietarios.

 

Desalojos de trabajadores ferroviarios.


Las mujeres cumplieron un papel destacado en el sostenimiento de la huelga y, sobre todo, en la resistencia a los intentos de desalojo y represión. La policía reprimía dentro de los conventillos, en horarios en los que los hombres estaban en sus trabajos. Estos ataques fueron valientemente enfrentados por las mujeres, armadas con escobas, piedras y baldes de agua hirviendo. También fueron ellas las que encabezaron la organización de marchas por los barrios de la ciudad. El 22 de octubre, la represión policial conducida por el jefe de la policía, el coronel Ramón Falcón, dejó como saldo la muerte de un obrero de 18 años, llamado Miguel Pepe, militante anarquista. Este enfrentamiento se produjo en el conventillo Las Catorce Provincias, en el barrio de San Telmo. Su funeral se convirtió en una multitudinaria manifestación a la que asistieron unas 15.000 personas. La marcha se inició en Plaza Once, pasó por Congreso y luego por la Avenida de Mayo hasta Plaza San Martín. Allí se realizó un acto en donde habló, entre otros, la dirigente anarquista Juana Rouco Buela, en representación del Centro Anarquista Femenino. Las escenas de represión quedaron plasmadas en las fuentes históricas: en el conventillo de la calle Ituzaingó, por ejemplo, “la comisaría entra en acción a machetazos y manotones. Se arrastra a las mujeres de los cabellos, como el caso de Josefa Batar, el comisario la hace pisar por el caballo, Ana Llondeau, encinta, arrastrada de los pelos, Catalina Álvarez y Josefa Rodríguez, heridas”. Entre las mujeres que participaron de los conflictos se encontraban, además de la ya nombrada Rouco Buela, Virginia Bolten, también anarquista, y directora del periódico La Voz de la Mujer, de 1922 a 1925; la China María y María Collazo, recordada esta última por la arenga pronunciada en el conventillo de la calle Estado Unidos 768 durante un festejo por la huelga.

 

Desalojo de un conventillo en 1907. Foto Archivo General de La Nación


El otro bando. Los propietarios se nuclearon, a principios de octubre, en la Sociedad Corporación de Propietarios y Arrendatarios de la Capital, que pedía a las autoridades la eliminación de los impuestos que gravaban a los conventillos, además de iniciar juicios de desalojo y presionar por el auxilio de las fuerzas de seguridad para intervenir en el conflicto. Los abusos de los propietarios estaban garantizados ya desde el inicio de la relación con sus inquilinos: solían exigir una garantía, un depósito de varios meses de alquiler por adelantado o bien el pago de dos meses de locación sin recibo a cambio. El recibo era entregado recién en el tercer mes, fechado como si fuera el primero. Por lo cual cualquier inquilino demandado por falta de pago aparecía ante la justicia como moroso. Los jueces de paz, ante el reclamo de los propietarios, intimaban a los inquilinos para que desalojen las viviendas en el término de 10 días en lugar de los 30 que estipulaba la ley. Entre los propietarios de conventillos se encontraban “ilustres ciudadanos” como el autor del arreglo del Himno Nacional, Juan Pedro Esnaola; el empresario marítimo Nicolás Mihanovich y el estanciero Anchorena. Los nombres de algunos inquilinatos reflejaban con cruda ironía las condiciones de vida en su interior: El Infierno, El Palomar, Babilonia, El Gallinero, La Cueva Negra, La Perra Grande. Nombres que se hacen presentes con los acontecimientos de los días pasados y demuestran que 102 años después esos mismos problemas continúan vigentes para las familias trabajadoras de hoy.


Camas calientes, la maroma y otros tratos abusivos

El Censo Municipal de 1904 registra que el 22% de los conventillos de la Ciudad de Buenos Aires (559) no poseía ningún tipo de baños. También indica que existían 11,5 personas por casa en la Capital Federal, casi todas ellas de un solo piso. La estadística nos informa que de los 950.891 habitantes de la ciudad, 138.188 vivían en las 43.873 habitaciones que componen las 2.462 casas de inquilinato porteñas; es decir que más del 10% de la población se albergaba en conventillos. Según informes de la época, del total de gastos para una familia obrera de cinco personas, el alquiler representaba casi el 30% y este porcentaje era del 20% para un obrero soltero. Hacia 1907, el precio de una pieza triplicaba el de 1870. Muchas personas que no habían encontrado o no podían pagar una habitación, debían someterse a sistemas tortuosos para dormir, si se lo puede llamar así. Uno de ellos era el método de cama caliente: en el patio se improvisaban colchones que se alquilaban por hora. También la llamada maroma, que consistía en una cuerda que atravesaba la pieza, sobre la que se apoyaban las axilas y se dormía de pie o sentado en un largo banco. Además, los inquilinos debían soportar abusivos reglamentos que exigían, por ejemplo: “Guardar el orden necesario a la moral y decencia” o prohibían “lavar ropa, estar parado en la puerta de la calle o bailar, cantar, tocar órganos, acordeones, guitarras u otros instrumentos de música”.

 

 


La dura vida de los trabajadores en los “yotivencos”

El obrero y militante Adrián Patroni, en su estudio “Los trabajadores en la Argentina”, realizado en 1897 ofrece una detallada descripción de uno de los muchos conventillos de la Capital. Cualquier semejanza con la actualidad no es pura coincidencia: “Imaginaos un terreno de 10 a 15 m de frente, por 50 a 60 de fondo. Generalmente un zaguán cuyas paredes no pueden ser más mugrientas, al final del cual una pared de dos metros impide que el transeúnte se aperciba de las delicias del interior. Franquead el zaguán y veréis dos largas filas de habitaciones; en el centro de aquel patio cruzado por sogas en dos direcciones, una mugrienta escalera de madera pone en comunicación con la parte alta del edificio. El conjunto de las piezas más bien que asemejarse a habitaciones, cualquiera diría que son palomares. (…) Las habitaciones son generalmente de 3 x 4 metros y de 4 de altura. Estas celdas son ocupadas por familias obreras la mayoría con 3, 4, 5, y hasta 6 hijos, cuando no por 3 o 4 hombres solos. Adornan estas habitaciones dos o tres camas de fierro o simples catres, una mesa de pino, algunas sillas de paja, un baúl carcomido, un cajón que hace las veces de aparador, una máquina de coser, todo hacinado para dejar un pequeño espacio donde poder pasar. Las paredes, que piden a gritos una mano de blanqueador o, engalanadas con imágenes de madonas o estampas de reyes, generales o caudillos populares, tales son en cuatro pinceladas los tugurios que habitan las familias obreras en Bs. As., los que a la vez sirven de dormitorio, sala, comedor y taller de sus moradores”.”
 

De prostitutas, rufianes y burdeles

 

PROSTITUTAS FINES SIGLO XIX

 

Cuenta Borges que la calle Viamonte era la calle de las casas “malas” (prostíbulos), después con los años se trasladarían a la calle Junin, luego cada barrio tendría una, en la década del 30 se centrarían en el bajo.

 

Las mujeres eran clasificadas por su nivel y su tarifa: las francesas, las polacas y las criollas, es decir, las muchachas de arrabal. La mayoria tenia entre 14 y 24 años. (Foto MDZ / Archivo Patricia Rodón)

La incongruencia de la época llegaba al grado de permitirles el comercio sexual, pero les negaba la posibilidad de casarse sin el consentimiento de los padres.

 

Corrales viejos, Caseros y Monteagudo en el barrio de Parque de los Patricios, cuna del tango.

 

La orilla suroeste era el Matadero del Sur -de 1872 a 1900- o  Corrales Viejos (el actual barrio de Parque Patricios) alrededor del cual se constituiría una zona de almacenes, bailongos, garitos de juego, reñideros de gallos, frecuentados por los matarifes, y donde se bailaba el tango. En las proximidades estaba la quema de basura y su apéndice el barrio de las Ranas, entre las calles Atuel, Asencio y las vías, donde vivían hacinados en antros de lata y cajones, más de trescientas personas en medio de una nube de moscas y una incesante humareda que surgía del suelo, arrastrándose sobre la basura y comiendo los restos hediondos que arrojaban los carros.  También la otrora zona residencial de San Telmo se había constituído, hacia fines del siglo XIX, en “arrabal” abundante en cuchilladas entre matones y donde, en un lugar de diversiones llamado La Red, en la bajada de San Telmo, se bailaba el tango. Cerca de allí, en Montserrat estaba la calle del Pecado, después llamada Aromas, que conociera su momento de auge ya en los primeros años de la Revolución de Mayo, como zona de negros y candombes.  En Constitución, por su parte, la orilla turbulenta estaba entre las calles Rincón y Pasco; allí se encontraba el café “La Pichona”, donde la Moreira, famosa prostituta de la época, bailaba el tango, aprovechando, junto con su macró, llamado el Cívico, a “tirar la lanza” (hoy en dia, lancero o tijera *) .  Siguiendo por Rincón, veinte cuadras más arriba, por Junín, a la altura de Lavalle, se amontonaban los prostíbulos más famosos de la época: Manita, Norma, El Chorizo, Clarita, Las Esclavas, El Gato Negro, Las Perras.  Tanta fama llegaron a tener que “ir a Junín” se convirtió en una frase hecha.  En 1908 el gobierno decidió suprimir, por decreto, los prostíbulos de esta zona, por considerarla demasiado céntrica; pero los rufianes que los administraban, mantuvieron la propiedad de los inmuebles a la espera de una próxima reapertura que nunca se produjo.  Entretanto los ex prostíbulos deshabitados se convirtieron en refugio de maleantes y el barrio fue, durante años, un verdadero aduar.

 

1890 CALLE DEL PECADO EN EL BARRIO DE MONSERRAT, FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

El límite norte de la ciudad lo constituía el Fangal del Temple, al que se entraba por el Puente de los Suspiros. El parador nocturno de los maleantes era el famoso café Cassoulet, en la esquina sudoeste de Viamonte y Suipacha, con salida clandestina para las razzias policiales.  Arriba del café había habitaciones donde las prostitutas recibían a sus clientes. A medianoche, cuando el café cerraba, se convertía en un asilo nocturno donde, por dos pesos, se podía dormir sobre la mesa de billar y por sólo un peso, en el patio.  Fray Mocho ha dejado una descripción del ambiente nocturno del Cassoulet: Aquello era un hervidero del bajo fondo social porteño; allí se barajaban todos los vicios y todas las miserias humanas y allí  encontraban albergue todos los desgraciados que aún tenían un escalón que recorrer antes de llegar a los caños de las aguas corrientes que apilados allí en el bajo de las Catalinas ofrecía albergue gratuito.  Cassoulet era en la noche la providencia de las miserias desterradas de un mundo superior, era la ensenada que recogía la resaca social que en su continuo vaivén arrastraba hacia playas desconocidas el oleaje incesante”. El Fangal del Temple y Cassoulet conocieron sus mejores días hacia 1880. La prostitución y el vagabundaje se trasladaron luego a la Plaza Lavalle…

De: Buenos Aires, Vida cotidiana y alienación

Juan José Sebreli

Ediciones Siglo Veinte. Buenos Aires; 1964

* comentario de miguel angel diel

Entre los más célebres barrios «pecaminosos» del Buenos Aires de la segunda mitad del siglo XIX, sobresale el de Montserrat con su legendaria «calle del pecado» donde había un prostíbulo al lado del otro, tal como se puede apreciar en esta excepcional fotografía de autor anónimo, realizada en 1892. foto ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN.

 

En el principio el tango se bailaba en burdeles, bares reos del arrabal, fue una de las razones  por la que ese baile fue considerado non santo ni apropiado para las damas, las mujeres de “buena sociedad” no lo practicaban, lo consideraban baile de conventillo. Pero había mujeres que si lo bailaban, no eran muchas, los hombres necesitaban practicarlo y entrenarse para poder acercarse a esas mujeres, de esa manera iban pasándose los secretos de esa danza unos a otros, es de ahí que actualmente la gente cree que originariamente se bailaba entre hombres. Los hombres lo practicaban fundamentalmente en la calle para mostrar sus habilidades y su destrezas; las mujeres en general seguían reticentes a ser vistas bailando esa danza que creían pecaminosa,  danza de lupanar. Los prostíbulos  proliferaron debido a que la inmigración genero una gran desproporción  entre ambos sexos (había muchos más hombres que mujeres), esto provoco que la prostitución se multiplicase. Valga todo esto para decir que el tango no nació en los prostíbulos, decir lo contrario sería liguero, aventurado y sin buenos fundamentos. Por supuesto que debido a las circunstancias el tango y lo lumpen se encontraron en la casa de lenocinio, pero el tango, repito, no nació en los burdeles de Buenos Aires, nació de la voz popular sin lugar a dudas.

 

UNA PEQUEÑA HISTORIA SOBRE DE LO QUE TAMBIÉN SE ALIMENTO EL TANGO AL COMIENZO DEL SIGLO XX

 

El término prostituta proviene del latín prostituere, donde pro significa antes o delante y statuere estacionado, colocado; es decir, algo colocado adelante, a la vista, con la intención de ser vendido. En Roma también eran llamadas meretrices (del latín, meretrix, del verbo mereo pagar, ganar), y que ha pasado sin cambios al castellano. El diccionario de la RAE la define como "persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero".

 

 

En Buenos Aires los prostíbulos han existido siempre, durante 60 años ininterrumpidos. Pero a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX se produjo un notabilísimo aumento de las llamadas “casas de tolerancia” a causa de tres factores determinantes: la inmigración masiva mayoritariamente masculina, la importación de prostitutas europeas después de la Primera Guerra Mundial y la crisis económica de 1915 que arrojó a centenares de argentinas a la calle y a las manos de proxenetas, “cafiolos” o “macrós”.

Las “minas” eran clasificadas por su nivel y su tarifa: las francesas atendían en departamentos del centro, iban de a una, exigían limpieza y cobraban más caro; las polacas trabajaban en los burdeles de los barrios, cobraban 2 pesos por “servicio” y eran obligadas a la servidumbre; y las criollas, es decir, las muchachas de arrabal, intentaban “afrancesarse" y como canta el tango pasaban de llamarse Margarita a transformarse en Margot, como una “muñeca brava, bien cotizada”, una madama que “parla en francés”. Pura supervivencia.

Los lupanares estaban regentados por un leno, de ahí la palabra lenocinio, quien cuidaba del orden y de cobrar a los clientes si las mozas eran esclavas; si eran libres cobraban ellas y daban su comisión al leno. Las celdas se llamaban jornices, de donde viene el verbo fornicar, porque estaban situadas muchas veces bajo las bóvedas y arcadas de algunos monumentos públicos, como el circo, el anfiteatro, los teatros, el estadio, etcétera. La palabra burdel  deriva del catalán bordell y éste de bord, bastardo; de allí que burdel  significaría el lugar en donde se concebían bastardos.

por Patricia Rodón

 

 

La ciudad de Buenos Aires era un centro importante de este antiguo comercio, conocido en los principales países de Europa, de donde venían sus oficiantes, para quedarse en la ciudad o distribuirse en su territorio o en países vecinos. Era un hecho que ningún gobierno ignoró ni pudo regular eficazmente.


En 1919, la Municipalidad dictó un nuevo marco regulatorio, como consecuencia de recíprocas concesiones entre la Intendencia Municipal y el Concejo Deliberante, que resultó un fracaso. El escándalo de la Zwi Migdal en 1930 lo demostró en toda su crudeza. En diciembre de 1930, el intendente Guerrico, considerando a la ciudad como un centro internacional de la trata de blancas, dispuso que la Municipalidad no controlara los burdeles, reconociendo que carecía de poder suficiente frente a los sobornos y las amenazas. Pero ese decreto municipal no llegó a ejecutarse, y seguía rigiendo la ordenanza de 1919, hasta que en el año 1934. la ordenanza 5412 dispuso el cierre de esos establecimientos a partir del 31 de diciembre, dos años antes de que el Congreso Nacional sancionara la ley 12.331, de profilaxis antivenérea..

 

VENDEDORES AMBULANTES

 

Con la inmigración aparecen en Buenos Aires, cientos de vendedores ambulantes, una forma de ganarse la vida, que, con otras mercaderías o servicios, perdura en nuestros días.

 

VENDEDOR AMBULANTE DE FRUTA 1887 ­– FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

EL LECHERO, ESTA "MANERA"  DE VENDER LECHE SE VIO HASTA FINES DEL 30 Y COMIENZOS DEL 40 ­– FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

EL AFILADOR, TÍPICO PERSONAJE QUE SE VIO HASTA LOS AÑOS 1960 Y PICO, SE ANUNCIABA POR LAS CALLES TOCANDO UNA FLAUTA – FOTO 1875  – FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

VENDEDOR DE CEBOLLAS Y AJOS

 

VENDEDOR DE CIGARRILLOS

 

VENDEDORES DE FACTURAS

VENDEDOR DE PESCADO

FOTOS ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

VENDEDOR DE CIGARRILLOS Y LOTERIA 1930, FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACION

 

El lustrabotas, aproximadamente 1920, oficio que todavía perdura en la ciudad de Buenos Aires. Foto Archivo General de la Nación

 

VENDEDOR DE CARNE – FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

Venta de Choripan 1921

Organillero italiano, seguramente el sonido del organito tubo influencia en el tango, pero quizás lo que más hizo fue llevar de un lado al otro los sonidos y voces populares que luego se trasformarían en tango. Foto archivo general de la nación

 

TRANSPORTES PRINCIPIO DE SIGLO XX EN BUENOS AIRES

 

Tranvía tirado por caballos

 

Trasporte público de pasajeros línea 219. Año 1920

 

 Estación Recoleta 1910

 

Buenos Aires Estación Constitución 1915

 

LA DECADA INFAME

 

Desocupados en el bajo Palermo 1933

 

Fue llamada Década Infame, en la Argentina, el período que comienza el 6 de septiembre de 1930 con el golpe de Estado cívico-militar que derrocó al Presidente Hipólito Yrigoyen y finaliza el 4 de junio de 1943 con el golpe de Estado militar que derrocó al presidente Ramón Castillo. El nombre le fue dado por el historiador peronista José Luis Torres.

En esta coyuntura, Argentina negoció el pacto Roca-Runciman con el Reino Unido, que garantizó las exportaciones de carne, a cambio de importantes concesiones económicas de parte de la Argentina, entre las que se destacó la concesión de todos los medios de transporte público de la ciudad de Buenos Aires a una empresa mixta denominada Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires. Por otra parte, el aislacionismo comercial de las grandes potencias contribuyó finalmente a iniciar el desarrollo industrial vía la sustitución de importaciones. La política económica se volvió estatista y se creó el Banco Central de la República Argentina, junto a gran cantidad de organismos estatales reguladores (Junta Nacional de Granos, Junta Nacional de Carnes, etc.) y empresas públicas (Fabricaciones Militares, Altos Hornos Zapla, etc.).

Durante este período también comenzó la migración masiva del campo a la ciudad y de las provincias del norte hacia Buenos Aires y el desarrollo del sector industrial que, en 1943, superaría al sector agropecuario por primera vez en la Historia Argentina.

 

Desocupados en Retiro

 

LOS COMIENZOS DEL TANGO DANZA  

 

En el Buenos Aires del siglo XIX y principios del XX, se bailaba EL CIELITO, baile folclórico con movimientos y coreografías sueltas y picarescas, (Ya que digo coreografía, y como nos estamos refiriendo al tango, debo decir que el tango no es una danza coreográfica, es una danza de enlace y de improvisación, claro que se podría crear una coreografía para bailarlo como exhibición en un escenario pero perdería la esencia por la cual el tango nació, el tango no tiene nada de exhibición, por el contrario, es un dialogo intimo entre un hombre y una mujer,  y no se la puede dotar de coreografía, no puede ser encorsetado, no puede ser medido, porque repito se trata de una improvisación).

Dice Borges: el cielito era la música popular de Buenos Aires, esto lo sabemos por Hidalgo, por el mismo Ascasubi, y por una referencia de Mitre, en que habla del cielito que el porteño hace oír en bailes populares, se bailo hasta el año 30 del siglo XX.

Pero desde fines del siglo XIX en adelante EL TANGO, resplandeciente lirio blanco, crecía  hundiendo sus raíces en el barro Buenos Aires y se fue metiendo entre malevos, pitucos y niños bien. Hasta transformarse en música ciudadana, música de todos.

 

El tango en 1900 ya lo bailaba la alta sociedad de Paris. En Buenos Aires, se bailaba en conventillos, cabarets y prostíbulos del arrabal y en algunos cabarets mas pitucos  más cerca del centro, los hombres de la alta sociedad argentina asistían a esos lugares, pero sin sus mujeres. El tango y su peculiar forma de bailarlo  crecían a pasos agigantados, había conquistado Paris, (Es muy probable que fueran esos hombres de alta sociedad quienes en principio llevaron el tango a Paris.) y avanzaba hacia el centro de Buenos Aires con la intención de quedarse, contaba con un profundo carácter que fue mutando y desarrollándose entre la gente de la orilla, nadie lo detendría ni necesitaba ayuda de nadie,  le sobraba calidad para ser lo que hoy es.

 

HOMBRES PRACTICANDO TANGO EN EL RIO, 1904  - FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

BAILANDO TANGO 1890 – FOTO ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

 

PIRINGUNDINES, CABARETS, RESTAURANTS Y TANGOS

 

Lo de Hansen

 

Lo de Hansen en Palermo. Foto archivo general de la Nación

Café de Hansen, Antiguo Hansen, Lo de Hansen, Restaurant del Parque 3 de Febrero o Tarana, son los nombres con que se conoció a un restaurante que fue fundado en 1877 por el inmigrante alemán Juan Hansen, en la Avenida de las Palmeras (actual Avenida Sarmiento), en el barrio de Palermo, en Buenos Aires, Argentina. Es considerado por muchos como una de las cunas del tango. La construcción fue demolida en 1912.

 

Lo de Hansen, lugar donde “supuestamente’ se bailaba tango, estaba ubicado en Palermo. Foto archivo general de la nación

 

 

Un documento publicado por el Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires establece que la fecha de su habilitación fue 1869.

En mayo de 1877, Juan Hansen solicitó por carta a la Comisión del Parque 3 de Febrero el arriendo de una casa ya existente y decía que en los 8 años que ya tenía en Palermo nunca había faltado a sus obligaciones. Esta carta deja entonces en claro que además de existir desde 1869, hubo dos establecimientos: el primero fue una casilla y el segundo fue mucho más amplio, al lado de la anterior, y se encontraba situado frente a donde hoy se halla el Planetario de Buenos Aires, o sea, en la esquina este de la actual Avenida Figueroa Alcorta y Sarmiento y tenía entrada por esta última. Era, para la época en que existió, un lugar muy retirado de la ciudad, desde el cual podía observarse el Río de La Plata.

Hansen fue su propietario hasta el día de su fallecimiento en el año 1892. El café continuó abierto hasta 1912, dirigido por Anselmo Tarana.

Hay distintas versiones sobre si se bailaba o no en el lugar, así como quienes fueron los que lo frecuentaron. En opinión del historiador Enrique Puccia, en las primeras horas se daba el desayuno a los niños, a media mañana leche y yema batida para jinetes y ciclistas. A la tarde merienda o aperitivo. Al anochecer se cenaba. A la noche los amantes del tango llegaban para disfrutar de esa música que allí se tocaba. Felipe Amadeo Lastra aseguraba que: no se bailaba, estaba prohibido como en todos los sitios públicos. Recién se pudo bailar en el Pabellón de las Rosas, primera Boite que hubo en Buenos Aires.

 

El Pabellón de las Rosas

 

 

PABELLÓN DE LAS ROSAS: estaba en el 2855 de la avenida Alvear (hoy Del Libertador), esquina Tagle; es decir cerca del Armenonville, otro de los lugares célebres para el tango. Comenzó a funcionar a comienzos del siglo XX. Era un gran edicio señorial, simétrica, con ventanales al frente, que en cierta medida recordaba a los pabellones de les exposiciones mundiales europeas; se ingresaba trasponiendo una rotonda entre hermosos jardines que seguían el criterio paisajista de la época. Desde su jardín salían globos aerostáticos de moda en esa época Además del restaurante y el salón de baile, tenía pista de patinaje; ocasionalmente también se dieron funciones de teatro. En torno al Centenario llegó a tener una banda de música propia dirigida por Gaetano D’Alo. La última actividad bailable del Pabellón de las Rosas fue durante 1929, en Carnaval. Al llegar Cuaresma fue cerrado, y para Pascua se lo demolió.

 



Entre los espectáculos que allí se realizaron, en 1914 actuó el gordo del famoso dúo del gordo y el flaco. El gordo y el flaco fue el nombre que se le puso en español al dúo cómico Laurel & Hardy, formado por el actor estadounidense Oliver Handy (el gordo) y el actor Inglés Stan Laurel (el
aco), su carrera como pareja se Inició en el cine mudo en la tercer década del siglo XX, y se alargo hasta la mitad de ese mismo siglo. En la novela de Eduardo Soriano “Triste y solitario nal" el autor describe al momento en que Oliver Hardy recuerda con Stan Laurel sus estadías en Buenos Aires, pues también El Flaco trabajo en el Teatro Casino unos años después. Los famosos Oliver Hardy y Stan Laurel, antes de convertirse en dúo cómico (1926) actuaron en Buenas, en 1914, el Gordo actuó en “El Pabellón de las Rosas’ y en "El Parque Japonés". Stan Laurel llego en 1915 para presentar su labor payasesca en el “Teatro Casino de la calle Maipú al 300. Ambos artistas fueron contratados por el empresario Charles Seguir para algunos de los sitios de esparcimiento que administra en la ciudad.

Buenos Aires, Av. Alvear, hoy del Libertador. 1920

 

Armenonville

(El templo del pecado)


 

Se inauguró en 1912 en Libertador (antes Alvear) y Tagle, anexo al Pabellón de las Rosas y se demolió en 1925. Desde 1943 se halla allí la plaza republica de Chile.

 

 

Luego abrieron el Armenonville II, que en poco tiempo se transforma en Les
Ambassadeurs, Suntuoso templo del pecado fue el primer cabaret de lujo de
Buenos Aires. Allí no solo se bailó el tango, también se cantó y fue precisamente en el Armenonville donde el dúo Gardel Razzano obtuvo su primer importante contrato de trabajo.

 

 

Lugar tradicional vinculado con la noche porteña, tomó su nombre del Pavillón d’ Armenonville, en París. Era un restaurante – cabaret refinado, de estilo francés y excelente menú, en donde se bailaba. La mayor concurrencia se registraba durante los meses de verano, debido a la amplitud de sus glorietas y pérgolas al aire libre. Era concurrente del lugar el afamado Jorge Newbery.

 

 

 

En la planta baja estaba el salón de baile, donde se destacaban una gran araña con ineles de cristal y los grandes espejos que se alternaban con el empapelado de las paredes. Hacia los laterales, y separados por rojos cortinados de terciopelo, estaban los “reservados”. La reina del lugar era la comida clásica de la cocina francesa, que se solía acompañar con buenos vinos y champán llegados desde Europa.

Como no podía ser de otra manera, la música también tenía su espada en aquel lujoso recinto, perfumado por el aroma de las
ores que inundaban el jardín y el de las orquídeas que se producían en el invernadero del lugar. En un tiempo José y Bienvenida Otzalí (él con el violin; ella, en el piano hacían su aporte. Con el tiempo se sumarían los acordes melodiosos de las orquestas de Vicente Greco y Roberto Firpo.
 


La categoría del lugar se mostraba también con las frases incluidas en a
ches publicitarios."Contería y cocina de primer orden” "Entrada para autos y carruajes“? "Hermosa terraza y jardín "Cada dia dinner y súper concert" y “El lugar preferido de los sportmans” eran algunas. Aquella preferencia se podía certicar con la habitual presencia de mucha gente vinculada al turf y la de un habitué el "cajetilla" Jorge Newbery. Claro que aquella vida de aire disipado que proponía el cabaret también generaba polémicas y hasta algún duro debate en el Concejo Deliberante, donde se propuso su cierre.

 

 

Pero la fama del Armenonville ya tenía mucha historia. Tanta que el lugar había sido el trampolín para que saltara a la fama un dúo que venía con cierto reconocimiento: eran Carlos Gardel y José Razzano, en diciembre de 1913, llevados por Francisco Taurel (un estanciero fanático de la música criolla) hicieron una actuación. Después de esa noche, el dúo fue contratado. La paga era muy jugosa: 70 pesos por noche. Dicen que cuando Gardel supo eso, le dijo a sus amigos: "por esa plata hasta soy capaz de atender el guardarropas y lavar los platos”.
 



 

 

Palais de Glace

 

Entrada principla frente a Libertador

 

Fue inaugurado en 1910 para albergar una pista de hielo de 21 metros de diámetro, como parte de un club que nucleaba a algunas de las familias adineradas de la ciudad.

Parte de atras del Palais de Glace

Tiempo después fue convertido en un salón de baile, por donde pasaron muchas de las grandes orquestas de tango de la década de 1920.

 

Interior

Cuando Gardel mueren en Medellín a causa del accidente aéreo, historia por todos conocida, los médicos forenses al examinar el cadáver encuentran una bala en uno de los pulmones del morocho del Abasto, a partir de ahí, se tejen historias sobre una disputa dentro del avión, donde al parecer terminaron a los balazos, siendo la causa del desastre aéreo, nada de esto es cierto, Gardel tenía una bala alojada en el pulmón desde hacía muchos años, también hay varias historias sobre este asunto, la mas verosímil es la que cuenta Carlos Morganti, dijo que, estando en el Palais de Glace, se produjo un incidente entre Alippi y Gregorio “Gallego” Serna. Al parecer una provocación que a resultas de la cual Gardel salió en defensa de su amigo Alippi. Aunque decidieron abandonar el lugar y seguirla en otra parte, el incidente continuó. Serna y un grupo de patoteros persiguieron el auto en que se desplazaban Gardel y sus amigos, los interceptaron y, bajando de sus autos, un tal Roberto Guevara le disparó un tiro a Gardel en un confuso episodio de la pelea. Esto ocurría la madrugada del 11 de diciembre de 1915.

 

EL CHANTECLER

EL ULTIMO GRAN CABARET DE BUENOS AIRES

 

En 1924 se crea el cabaret "El Chantecler" ubicado en la calle Paraná 440 entre la avenida Corrientes y la calle Lavalle, para su inauguración se convoca a la orquesta del maestro Julio De Caro, uno de los principales gestores de la nueva época en la historia del tango. La orquesta estaba compuesta por De Caro como primer violín, su hermano Emilio como segundo violín, Francisco De Caro, el otro hermano, al piano, Ruperto Thompson en el contrabajo y dos bandoneones Luis Petrocelli y Pedro Maffia, luego Luis Petrocelli sería remplazado por Pedro Laurenz, un sexteto de lujo.

 

Giovana Ritana

Giovanna Ritana, también llamada Jeannete, estaba casada con un tal Juan o Amadeo Garesio, un inmigrante procedente de la isla de Córcega, que se decía, era dueño de una cadena de prostíbulos, esta pareja era la dueña del "Chantecler", quizá el cabaret más famoso de Buenos Aires.

 

 

Ahí actuaban magos, malabaristas, transformistas acróbatas y todo tipo de varietés, casi un espectáculo circense en un lugar de categoría. La sala, de un tamaño importante con mesas donde se ubicaban los asistentes al espectáculo, el espacio destinado a los bailarines, el bar con su correspondiente barra y el escenario donde actuaban los artistas; todo rodeado por palcos, similar a lo que se estilaba en los teatros. Un detalle que demostraba la jerarquía del lugar era la prestancia de los palcos, muy amplios, tanto que se podía comer y bailar en ellos, con absoluta privacidad, las comidas y bebidas se solicitaban por teléfono y para mayor recato, las rojas cortinas de pana se podían correr ocultando el interior. Otro detalle de fineza era una pileta de natación climatizada, donde jóvenes bañistas realizaban juegos acuáticos, para solaz de los concurrentes. Varias orquestas animaron las noches del Chantecler. Pero la figura descollante fue el maestro Juan D'Arienzo, durante muchos años su orquesta fue la preferida del público, principalmente los amantes del tango bailado.

¿Cómo Madame Ritana y su marido Garesio llegaron a ser dueños del Chantecler?. Se dice que un señor de origen francés llamado Charles Seguin que además del Chantecler era dueño del Tabaris y el Casino y de varios lugares más, como número para presentar en este establecimiento había contratado un grupo de trapecistas corsos, Garesio llegó al país con este grupo y lentamente se fue ganando la confianza de Seguin, colaborando en las tareas de administración de sus negocios. Al parecer el empresario que era un hombre bastante mayor y amante de la buena vida, se sintió muy cómodo con la actuación de Garesio, quien termino siendo el único mandante en la empresa y como el francés no tenía herederos, todo quedó en manos del matrimonio. Madame Ritana quedó regenteando "El Chantecler" Enrique Cadícamo la recuerda en su poema "Cita a medianoche" con estos versos:

 

Envuelta en una nube de gasa voluptuosa

cruzaba la alegre sala del Chantecler, Ritana

mientras Gardel se asoma con su copa espumosa

de clicquot, en el palco de fina y roja pana.

 

Madame Ritana fue uno de los tantos amores de Carlos Gardel, quizá este haya sido el más conflictivo, esta historia no esta suficientemente documentada.

El Chantecler tuvo su apogeo en las décadas de 1930 y 1940

 

Lo de la Vasca

 

 

Entre algunos de los burdeles de Buenos Aires, donde se practicaba y bailaba tango, el de más fama era lo de María La Vasca, tenía una academia y estaba ubicado en la calle Europa, la actual Carlos Calvo al 2721, en la parroquia de San Cristóbal, cuya propietaria era María Rangolla, una vasca francesa que era la mujer de un tal Carlos Kern, apodado indistintamente el Inglés o Matasiete quien a su vez también organizaba bailes en Patria e  Lavoro, de la calle Chile 1567. A María la homenajeó el clarinetista Juan Carlos Bazán con su tango La Vasca.

El Vasco Casimiro Aín, Bernabé Simara y Benito Bianquet –El Cachafaz- brillaron nítidamente en los escenarios del origen del tango de Buenos Aires y Europa, la Negra María, de Montserrat; “Pedrín" El Tuerto, con la Flaca Rosa, de San Telmo; Luis “El Gallito de Palermo” con la Parda Corina; la Vasca Ernestina, de Villa Crespo –compañera del El Cachafaz ; la Vasca de Monserrat -del “Vasco Aín”- y Carlos Kern “El Inglés”, con María “La Vasca” y El Pardo Santillán con la Parda Esther, eran los para nada pitucos nombres que referían al tango bailado.

Estos bailarines se lucían haciendo miles de cortes (figuras), donde la mujer solo acompañaba con algunos adornos y el cruce. Era común que el hombre bailara mientras la mujer estaba totalmente detenida.

 

POSE DE TANGO 1920

Hoy, el baile de tango ha dejado atrás todas las figuras incluyendo el sanguchito, los cortes y las quebradas, la media luna, el ocho y la quebrada, a los que seguían en popularidad el medio corte, el abanico, el doble ocho, el alfajor, el cruzado, la corrida, el cuatro, el taconeo, la media vuelta, la rueda y el paso con golpe. Sólo permanecen los ochos -atrás y adelante, las corridas, los  cambios de frente, las sacadas, los traspiés, pequeños boleos para la mujer y algunos adornos también para la mujer, el baile se concentra más en el abrazo y la trasmisión del sentimiento entre ambos

En el Buenos Aires actual, los académicos dicen reconocer tres estilos de tango bailado: el del Centro; el de Villa Urquiza y el milonguero, personalmente pienso que hoy en día existe solo una manera de bailar el tango en la pista, EL MILONGUERO, lo demás es falta de adaptaciones a bailar el milonguero, porque no es nada fácil bailar apilado y aprender la verdadera técnica de la marca al bailar.

De los pasos de antes, en lo personal sigo usando el paso con golpe, está perfectamente adaptado a lo milonguero.

 

Otros lugares que organizaban Milongas

 

Por la misma época, por el Centro y aledaños, asociaciones de inmigrantes, que además de su objetivo primordial de “socorros mutuos” también organizaban bailes y otras actividades recreativas. Para ceñirnos solamente al Centro citaremos la Societá Colonia Italiana de Socorros Mutuos, de Paraná 555; la Societá Lago di Como, de Cangallo 1756; la Sociedad Filantrópica Suiza, de Rodríguez Peña 254; la Societá L’Operaio Italiano, de Cuyo (hoy Sarmiento) 1374, con sucursal en Andes (hoy José Evaristo Uriburu) 1240; la sociedad Federal Suiza, de Florida 753; el Centro Eslava, de Suipacha 441.

 

 

Unione e Benevolenza, de Cangallo 1358; la Sociedad La Argentina, de Rodríguez Peña 361 y el mítico Salón San Martín, de la misma calle al 344, que fuera conocido como “el Rodríguez Peña” y al que Vicente Greco dedicó en 1911 su famoso tango homónimo. Sobre el salón Rodríguez Peña refiere García Jiménez en Así nacieron los tangos que competía entonces, con ventaja, en cuanto a la afición tanguista con otros de asociaciones mutualistas constituidas por honestos súbditos de Víctor Manuel II y Alfonso XIII. Éstos se arrendaban a la heterogénea clase media del tango, en noches de entre semana o domingos a la tarde, porque los sábados estaban dedicados a las propias fiestas de las colectividades. Reinaba allí el tango sin cortapisas. El lugar era algo así como un término divisorio entre el remoto piringundín de La Tucumana, alumbrado a querosene y con el arroyo Maldonado atrás, y la coqueta casa de madame Jeanne, en la calle Maipú al norte, con moblaje Luis XV y cortinados de seda.

 

Las patotas de “niños bien” se entreveraban con compadritos y pesados con resultados muchas veces sangrientos. Fue en El Tambito donde “Cielito” Traverso mató de una puñalada, en 1901, a Juan Carlos “Vidalita” Argerich, amigo de Jorge Newbery, por una cuestión ocasional, según algunos, pasional, otros, y ese enfrentamiento que refleja Celedonio Flores en los primeros versos de Corrientes y Esmeralda perduraría hasta bien entrada la segunda década del siglo. Acotemos que este “Cielito” Traverso era uno de los hermanos –Yiyo, Constancio, Félix y el nombrado– propietarios del café O’Rondeman de Humahuaca y Agüero, frecuentado por el joven Carlos Gardel y que eran los caudillos roquistas del Abasto, como hemos relatado en el número de diciembre de 2012 de esta columna.

 

Fachada del historico café O’Rondeman de la calle Agüero y Humahuaca

 

EL CACHAFAZ BAILARIN ORILLERO

 

En una década ruidosa como la de 20, el tango salió del arrabal para hacer bailar a una sociedad que comenzaba a buscar su propia identidad. Este desplazamiento tanguero tiene dos grandes protagonistas: Julio De Caro, con su innovación musical, y Carlos Gardel, con su voz privilegiada.

 

CARLOS GARDEL,  "el mudo" LA VOZ DEL TANGO

 

LA TÍPICA RIOPLATENSE, FLAUTA, BANDONEÓN, VIOLÍN Y GUITARRA  ALREDEDOR DE 1895

 

LA GRAN TITA MERELLO, LA VOZ FEMENINA DE LA DECADA DEL 20

 

Inmigrantes bailando en la cubierta del barco en el viaje a Buenos Aires  1920

 

AQUELLOS INOLVIDABLES BAILES A CIELO ABIERTO - 1932

 

LA RADIO

La Argentina fue pionera mundial en materia de radiodifusión, realizando la primera transmisión de la historia de la radio el 27 de agosto de 1920. Las principales emisoras se encontraban en las ciudades de Buenos Aires y Córdoba. Entre los hechos históricos relacionados con la radio es de destacar la primer pelea trasmitida por ese medio Jack Dempsey y Luis Ángel Firpo en 1923, la primera transmisión de futbol, Argentina Uruguay en 1924 y el radioteatro en las décadas del 30 y 40.

La radio fue el vehículo con que el tango se hizo conocido en el gran público de la ciudad de Buenos Aires y el reto del país, todos los mas grandes músicos, compositores, cantantes, orquestas, poetas etc. pasaron  por la radio, la gente se quedaba horas escuchando la radio y también era normal correr los muebles y ponerse a bailar la música que estaban escuchando.

 

FAMILIA EN BUENOS AIRES, ESCUCHANDO LA TRASMISIÓN DE LA LOTERÍA POR RADIO EN 1932

 

LA VIDRIERA DE CASA AMERICA EN 1932

 

MATADEROS, BARRIO NUEVA CHICAGO 1932

 

La historia de barrio de Mataderos habla de una zona de quintas y de poca densidad poblacional, más ligada al campo que a la vida de ciudad: en sus orígenes se lo conoció como Nueva Chicago (de donde proviene el nombre del famoso club de fútbol), hasta que fue trasladado a la región de los corrales y mataderos que se localizaban, hasta principios del siglo XX, en lo que actualmente es Parque de los Patricios, su denominación cambió por Mataderos, mientras que su fisonomía se vio transformada sin perder su estrecha relación con el campo.

Es así como la historia de barrio de Mataderos tiene como fecha central el día 14 de abril de 1889, cuando se lleva a cabo la colocación de la piedra fundamental de los nuevos mataderos, sustituyendo a los típicos Corrales Viejos que se encontraban localizados en Parque de los Patricios. De esta manera, en los alrededores de estas nuevas instalaciones, fue que comenzó a tomar forma el barrio, cuya población vivía principalmente de la nueva fuente de trabajo que representaba esta nueva instalación.

 

 

Los mataderos fueron inaugurados el día 21 de marzo de 1900, cambiando la historia de barrio de Mataderos: estaban destinados únicamente a la matanza de vacunos, mientras que un año más tarde se establecieron nuevas instalaciones que permitieron la matanza de porcinos y ovinos. Claro que por ese entonces, como mencionábamos anteriormente, el barrio era Nueva Chicago, nombre que estaba conectado con aquella famosa ciudad norteamericana muy conocida por su impresionante industria de la carne.

Entre la Boca, Los corrales viejo ubicados en Parque de los Patricios y el actual Mataderos, germino el tango, que sin ningún lugar a dudas fue creado para bailar, y fue ahí donde también comenzó todo, música y baile. Nos podemos imaginar con no demasiada imperfección, que se produjo un choque entre las corrientes inmigratorias y lo profundo de la pampa argentina, entre las formas europeas y los payadores argentinos, entre lo extranjero y lo gaucho de la pampa que llegaba con  ganado a los Corrales Viejos, y como ya dije era necesario una identidad y eso fue EL TANGO.

 

CORISTAS ESPAÑOLAS MAQUILLADAS Y PEINADAS A LA MODA Y ESTILO DE 1930

 

Estamos en 1930, el tango está fuera del arrabal, ya era parte de la vida cotidiana de los porteños, los hombres igualmente seguían  entrenando entre ellos, pasándose unos a otros sus conocimientos sobre los pasos del gotan. La foto está tomada en un mercado de la ciudad de Buenos Aires. Foto Archivo General de la Nación.

 

CABARET DANCING EN PASEO COLON, "EL BAJO"  AÑO 1933

 

MÚSICOS CALLEJEROS 1935

 

Bailando en un barrio popular de Buenos Aires, 1935. Foto  Archivo General de la Nacion

 

CABARET EN LOS 40

 

BAILE DE FIN DE CURSO DEL INSTITUTO ITALIANO DE CULTURA UMBERTO DE SAVOIA EN BAHÍA BLANCA PROVINCIA DE BUENOS AIRES 1934

 

1935 BAILE EN EL PICO FUTBOL CLUB DE LA CIUDAD DE GENERAL PICO, PROVINCIA DE LA PAMPA

 

Buenos Aires milongueando en la calle con la banda municipal. 1940

 

En 1945 ni los milicos con botas, gorra y uniforme se perdian la milonga

 

Esta fue la época de oro del tango, la decada del 50. En la foto el baile de carnaval

 

Buenos Aires, empleados de comercio 1941

 

BUENOS AIRES 1950

 

Jovenes bailando tango en el 50

 

Los grandes Bailes de carnaval en los años 50

 

El Viejo Almacén en 1969, Independencia todavia era angosta,  en esa epoca yo vivia al la vuelta, en Defensa al 700

 

En los 60 lentamente el tango comenzara a dejar de oírse, otros ritmos llegados de afuera se comenzaron a escuchar. En el 63 se terminaron los bailes del club Chacharita y otros fueron terminando muy cerca de esa fecha. Quedaron muy pocos bailando y muy pocos escribiendo y tocando en las típicas. Parecía como que el tango se había muerto que estaba en decadencia, la realidad era que los argentinos habían comenzado una etapa donde se dejo de valorar lo nuestro, etapa que duraría hasta la guerra de las Malvinas,

En la ciudad de Buenos Aires, como dije, en la década del 60 el tango se había dejado de difundir como se difundía en la década del 50 solo unos pocos hombres amantes del 2x4 mantuvieron encendida la llama de la esperanza, en algunos programas de radio, también el barrio de San Telmo, entre otros barrios, abrazaba el tango en muchos de sus restaurantes, bares y Tanguerias, El Viejo Almacén de Edmundo Rivero, Malena al Sur de Demare, La cueva del Chivo Loco de Tito Martela, (ahí conocí a Gloria Díaz), Caño 14, le Vieux-Port y Le Coin de Marseille de madame Thérèse, El gallo Cojo, El Bar Unión, en el 66 Bergara Leuman con su Botica del Angel,  luego en el 71 abriría sus puertas Michelangelo, y en el 79 lo haría Beba Bidart con Taconeando, etc. etc. En la TV el tango hacia pie en varios programas con mayor o menor éxito, el que más llego a la gente fue Grandes Valores del Tango , por donde pasaron los más grandes cantantes e intérpretes de la música ciudadana, pero también fue desdibujándose ante el dios rating. Mientras tanto Buenos Aires bailaban cumbia y rock and roll.

En la década del 80 nuevamente en los grandes medios de difusión comenzó a escucharse lo nacional, fue un descubrimiento magistral, grandes compositores, orquestas, cantantes aparecieron en escena, todas las radios y canales de TV difundían música argentina, para muchos fue como si se hubiese corrido una cortina que les hizo ver y escuchar la profunda calidad de nuestros intérpretes y compositores. Desde ahí en adelante el tango lentamente retomaría su brillo con fuerza hasta nuestros días.

 

 

El gran Edmundo Rivero cantando en el Viejo Almacén

 

EL VIEJO ALMACEN, CUANDO NO ERA DE RIVERO AÑO 1920

 

Mercedes Sosa en el Viejo Almacén

 

 

En el final la imagen mítica del viejo almacén, imagen de una época que se fue y la esperanza de la nueva que se abrió en los 80, pero no debemos olvidar que mucha gente sacrifico horas de su vida dejándonos lo mejor de ellos para que el tango fuese lo que hoy es, no debemos olvidar los orígenes del tango, no debemos olvidar que Buenos Aires tiene una fenomenal cultura con raíces muy profundas, equiparables a las que creó el Jazz en el norte, que junto con el tango son los dos únicos fenómenos de gran calidad, (musicalmente hablando), que dos pueblos entregaron a la humanidad. El tango fundamentalmente es CULTURA, nuestra cultura, estuvo acertado Macedonio Fernández cuando dijo: “El tango es lo único seguro que tenemos, porque nunca lo consultamos con Europa”.

 

EL ABRAZO DEL TANGO EN EL 2014

 

EL ABRAZO, MOTOR ÍNTIMO Y SENSUAL DEL TANGO DANZA

 

L'apprentissage

Le tango argentin n'est pas une danse de "figures" mais une danse de guidage  et de sentiments. Ce n'est pas une danse d’exhibition, mais une danse intime et fermée entre un homme et une femme.

Le danseur

Apprendra à marcher, à guider avec le haut du corps, à dissocier haut et bas du corps. Les jambes sont une conséquence de ce qui se transmet, se vit sentimentalement au niveau de l’abrazo, les jambes ne sont pas l'essentiel pour la danse, la principale chose pour danser le tango c'est le sentiment.

 La danseuse

Travaillera sa marche et devra réussir à garder sa tonicité sur la jambe d'appui et à décontracter totalement la hanche et la jambe libre. Elle travaillera également la dissociation du haut et du bas du corps etc..

Le Principe

Ces principes, appris la première année, dite de débutant, sont sans cesse à reprendre (c'est pourquoi il est difficile de parler de première, de deuxième année débutant, avancé etc..,). Dans l'apprentissage  il y a un seul niveau. Tous ensembles, est la meilleure façon d'apprendre.

Le tango est une danse sur les sentiments, les émotions, le ressenti.

Vous comprenez que l’essentiel de cette danse ne réside donc pas dans les figures. !!!

 

 

PROFESSEUR MIGUEL ANGEL DIEL

MJC DES FLEURS à PAU

JEUDIS 20h00

 

 

 

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