LA MILONGA

 

 


 

Esquinas y lenocinios, patios y corralones, academias, piringundines, Italianas, españolas, francesas, polacas, chinas cuarteleras, carreros, mayorales, vendedores de fruta, de resaca y tierra negra, de ajo y cebolla...!!, la corriente migratoria de Europa le va sumando tipos, desvaneciendo, lenta y seguramente, la fuerza original, entregándole una lírica distinta, que tiene a lo español y a lo italiano por mentor. En el momento de la eclosión, resulta ser el transmisor de un mensaje sociabilizador, el tango en esa inmensa torre de Babel, actuó de nexo, unió lo que parecía imposible de unir, y le dio un carácter que se transforma en este caso en música y danza, danza prohibida, sensual y una forma de ser, actualmente arraigada muy profundamente en el hombre de Buenos Aires, el tango y el baile en la ciudad cosmopolita, que sucumbe en rueda inacabable, marchando hacia su destino.

Al principio practicada por hombres entre si.

En algún lugar de la Boca Juan de Dios Filiberto (de espaldas) enseña a un amigo. Por entonces el tango se aprendía entre hombres, eran pocas las mujeres que participaban de esa danza pervertida.

 

 

 

MILONGA EN BUENOS AIRES

En el Buenos Aires de los años  50, la milonga era reina y señora, luego el tango va perdiendo bríos en la ciudad que crece, nuevos ritmos se bailaban, el tango se transforma en un baile en desuso, a mediados del 60 todos protestaban en los bailes populares cuando se presentaba la "Típica", que lo hacia por una ley que obligaba al organizador de un baile, a la contratación y actuación de una orquesta de tango. Solo 3 ó 4 parejas eran las que se animaban a bailarlo. Muy pocos milongueros fueron los que mantuvieron la llama encendida. Los resultados de ese nefasto periodo se pueden ver ahora, solo el 2% de la población, y quizás digo mucho, bailan asiduamente el tango en la Argentina. Y esa cantidad se incremento debido a la popularidad que tomo en los 80 el baile de tango en algunos países de Europa, muchas Bailarinas y Bailarines se trasplantaron a Buenos Aires, y abrazaron el tango con tanto o más pasión que los porteños, mucha gente de afuera baila el tango en Buenos Aires, y muchos lo hacen excelentemente bien. Allá por el año 2 no tan lejano, como diría el tango, copo el mundo a diestra y siniestra, claro que en este caso me refiero al 2002.

 

 

 

Un binomio para la historia del arrabal porteño: Carlos Gardel y El Cachafaz, Expresiones máximas del canto y la danza suburbana

 

Y con este despertar del baile del tango aparecieron muchos bailarines y bailarinas que llenan las milongas.

La forma de caminar y toda la picaresca creadora del baile del tango, fueron evolucionando entre hombres y mujeres, hasta llegar a nuestros días en que muchos interpretan el tango mediante la danza con profundidad artística. Y otros, maravillosos milongueros llevaron el arte del tango a los mas importantes escenarios del mundo. Debo nombrar a El pibe Palermo, Petroleo, Jorge Martín Orcaizaguirre, "Virulazo", Pepito Avellaneda, Gavito, entre muchos otros

 

 

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