LEONEL EDMUNDO RIVERO

(El feo)

Valentin Alsina 8 de junio de 1911- Buenos Aires 18 de Enero de 1986

 

RIVERO CANTANDO EN EL VIEJO ALMACEN

 

A los 17

 

EN EL 69 FUNDA EL VIEJO ALMACÉN - QUE SE TRASFORMARÍA EN UN LUGAR OBLIGADO DE LAS NOCHES DE TANGO

 

Milonga compuesta por Horacio Ferrer y  Edmundo Rivero para la inauguración de Viejo Almacén en 1969

En este Viejo Almacén

tengo un coro de gorriones.

Sabios, poetas y chorros;

 se mezclan por los rincones

un tango de antiguos sones

y un son de tangos cachorros.

 

RIVERO CANTA EN EL VIEJO ALMACEN, LA GENTE APLAUDE

 

Edmundo Rivero cantor , guitarrista y compositor, fue la voz que dio al tango y a las cosas nuestras una profundidad al decir no escuchada hasta la aparición de este gran barítono del tango. Lo conocí y escuche en el Viejo Almacén, iba casi todas las noches con el “El Alemán” (fotógrafo oficial del lugar), no tenia que caminar mucho, en ese entonces vivía en Defensa al 700, corría el año 1969. Grandes eran las noches cuando tocaba Troilo y cantaba Rivero.

 

 

Vivió sus primeros años recorriendo pueblos de la Provincia de Buenos Aires, su padre era jefe de estación. Luego vendría a Buenos Aires al barrio de Saavedra y después se iría al barrio de Belgrano. En sus comienzos como guitarrista y cantante se presento en cines, bares, recreos etc. También actuó con su hermana en radios. Como guitarrista acompaño a cantores de todo género, incluso de ópera y también a Agustín Magaldi, Nelly Omar, Francisco Amor, el dúo Ocampo-Flores.

 

 

RIVERO EN LA TELEVISIÓN DE CHILE

Es uno de los personajes más trascendentes del Tango. El estilo de su voz primero rechazada y luego admirada por toda la afición tanguera, voz que se adaptaba  perfectamente al Tango. Su padre lo inició en la “viola”, estudió canto en el Conservatorio Nacional. Se presentó en recitales como guitarrista y fue músico estable de la Radio Cultura. En 1937, Julio de Caro lo convocó a su orquesta como cantor. Desde 1944 hasta 1947, integró la orquesta de Horacio Salgan, cantando en programas de radiodifusión, bailes de carnaval y en teatros de la ciudad de Buenos Aires, su fama iba en acenso

 

Entrega de los premios “Pedro de Mendoza”. De pie: Luis Alposta y Edmundo Rivero. Sentados: Ireneo Leguisamo, Ernesto Sabato, Sigfredo Pastor, Rosita Quiroga y Joaquín Gómez Bas

 

 

A partir de 1947 acompañó a Aníbal Troilo y grabó por primera vez en los estudios Víctor las canciones Yira-yira, El último organito, El milagro y su sobresaliente versión del Tango Sur. Su voz de barítono, tan profunda como constante y sentimental, inició una auténtica evolución en la música porteña. Las interpretaciones plasmadas con su personalidad de clásicos como Malena, Nostalgia y El bulín de la calle Ayacucho lo inmortalizaron. Sus interpretaciones de los tangos lunfarardos hicieron las delicias de muchos aficionados que se apasionaban escuchándolo.


En 1959 dio funciones durante ocho meses en España. Entre los años 1965 y 1967 actuó en el Lincoln Center de Nueva York, EE.UU. Viajó también para varias presentaciones a Japón, donde recorrió muchas ciudades en las que brindó exitosos espectáculos. Su discografía fue muy abundante.

 

Edmundo Rivero, Juan Manuel Fangio,
Luis Federico Leloir y  René Favaloro

 

Se ha dicho que nada define mejor la idiosincrasia de un pueblo que su propia música. Y ha sido privilegio de la nuestra el haber podido encontrar en Edmundo Rivero una de sus mejores voces.

Así como el lenguaje es lo más simbólico que tenemos, la voz es lo más espiritual. La voz, como el poema, no es sólo portadora de sonidos sino, también, transmisora de emociones; y eso es lo que lograba Rivero con su canto. 

 

Como intérprete, su forma de traducir los matices expresivos de las letras, fue también un rasgo que lo caracterizó. Por encima del género que abordara Rivero era un artista notable, uno de los más grandes y completos que ha dado nuestro arte popular.

 La  suya ha sido  la  voz  grave  de  un  hombre  sano,  la  gruesa  voz  de  un  fino  espíritu,  la  voz  de  alguien  que  noche  tras  noche,  y  sin  dejar  de  emocionarnos,  se  podía  dar  el  lujo  de  cantar  Sur  mirando  hacia  el  Oeste.

 

 

HOTEL ESCAFIDI MAR DEL PLATA

 

 

 En la temporada de 1970 el gran Edmundo Rivero trasladó su “Viejo Almacén” a Mar del Plata. Lo instaló en el hotel Scafidi de Cabo Corrientes. En la foto, junto a sus guitarristas. También actuaban Horacio Salgán, Ubaldo de Lío, Ciriaco Ortiz y Chabuca Granda. Temporadas de lujo

 

 

Astor Piazzolla en el Viejo Almacén de Edmundo Rivero, que en la temporada de 1970 funcionó en el hotel Scafidi de Cabo Corrientes. Lo acompañan su mujer, Amelita Baltar y el poeta Horacio Ferrer.-Fredy Caporal

 

 

RAÚL ALFONSÍN ERA UN GRAN ADMIRADOR DE RIVERO, AQUÍ EN ESTA FOTO QUE ETARIA CANTANDO RIVERO PARA QUE ALFONSÍN Y LA GENTE SE RÍAN  TANTO? POSIBLEMENTE ALGUN TANGO LUNFARDO PICARESCO

 

 

 

SU VOZ Y SU GUITARRA NUNCA LO ABANDONARON

 

Escribió su autobiografía en un libro titulado Una luz de almacén en el cual despliega una interesante defensa del lunfardo .

 

RIVERO EN RADIO EL MUNDO

 

RIVERO, TROILO Y FLOREAL RUIZ

 

RIVERO ESCUCHANDOSE A SI MISMO CANTAR EL TANGO SUR

 

 

SU HISTORIA CRONOLÓGICA PASO EN MUCHOS LADOS, PERO SU HISTORIA PASIONAL PASO ENTRE LAS PAREDES DE SU VIEJO ALMACÉN

 

 

RECOSTADO EN EL VIEJO ALMACÉN, INDEPENDENCIA TODAVÍA ERA ANGOSTA Y EMPEDRADA

 

MIGUEL ÁNGEL DIEL EN EL VIEJO ALMACÉN, RECORDANDO VIEJOS TIEMPO

EN EL INTERIOR DEL VIEJO ALMACÉN

 

 

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